Algunas particularidades de la información de bolsa

Ariel Sternschein

por Ariel Sternschein

viernes, 11 de diciembre de 2009

A menudo sucede que a un periodista que se ocupa de la información bursátil, se le pregunte cual es la acción o producto financiero en que conviene invertir para ganar dinero. Lo cierto es que si el periodista tuviera una respuesta precisa para ese interrogante, muy posiblemente no tendría necesidad de trabajar.

La acción, que es un título de renta variable, es la información de Bolsa por excelencia. Su precio lo fijan los inversores, los movimientos de la Bolsa son consecuencia de decisiones humanas y anticiparlas no es sencillo.

A lo sumo, los diarios, cuya función no es asesorar sino informar, podrán indicar que papeles han tenido mejor desempeño recientemente o señalar los rubros de empresas que se han destacado en los paneles accionarios (ej: petróleo, agroindustria, construcción, etc.).

David Schehr, analista de tecnologías de información de la firma Gartner, con sede en los EE.UU, afirmó en una entrevista con BBC News en marzo de este año que: “Para hacer dinero operando en Bolsa, se necesita la combinación de un doctorado en matemática, el tiempo de reacción de un piloto de combate y la estabilidad de un negociador de rehenes”.

La información de Bolsa, que es una de las ramas del periodismo económico, siempre ha tenido presencia en los medios de comunicación, sin embargo era vista por la mayor parte del público como algo lejano, incluso en las secciones de economía solía ocupar las últimas páginas con cuadros, números y textos breves con tecnicismos.

José Gabriel Fernández, catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, señala que: “La información bursátil es, a primera vista una información muy fácil de clasificar. Una de las cosas que la mayoría suele afirmar cuando oye hablar de la Bolsa es que es un asunto muy complicado que entienden unos pocos. La otra es que se trata de las cotizaciones de los valores. Las dos ideas están equivocadas”

A su entender, la Bolsa fue creciendo en popularidad y, por otra parte, esa aparente complejidad que presenta ha ido desapareciendo en función del papel de los medios de comunicación, que están añadiendo a esta información datos, aspectos y novedades que ya antes eran importantes pero que ahora, con el auge de la información, han cobrado más interés.

La popularidad de la Bolsa en un país aumenta a medida que avanza su desarrollo económico. Ello ocurrió en España durante las últimas décadas del siglo XX. La Bolsa de Madrid está cuarta en Europa y octava en el Mundo en importancia, por su volumen de negocios.

Con el desarrollo, se incrementa el número de empresas interesadas en financiarse por intermedio del mercado de capitales y se incrementa también la cantidad de ahorristas que procuran que su dinero logre mayores beneficios.

En la Argentina, según datos de la Comisión Nacional de Valores (CNV), ente que controla el funcionamiento de todas las Bolsas de Comercio en todo el país, el índice de capitalización (es decir la cifra que resulta de multiplicar el precio de las acciones por el número de papeles de las firmas cotizantes) asciende al 25% del PBI.

Asimismo, la CNV realizó una encuesta en 2007, entre 288 personas con alguna capacidad de ahorro y sólo el 30 % de los encuestados demostró tener conocimientos sobre el mercado de capitales, motivo por el cual decidió implementar los Programas de Información y Educación Financiera, para difundir las características del mercado y su importancia para el crecimiento de la actividad económica.