¿EEUU ESTA EN QUIEBRA?

Luciano Barbieri

por Luciano Barbieri

martes, 24 de junio de 2003

Si uno observa los indicadores económicos y financieros de EEUU podría rápidamente concluir que el país del norte está en "quiebra". Trataré de resumir las razones:

La economía real viene amagando con salir de una "leve" recesión desde hace ya años, sin embargo a medida que corre el tiempo crece el desempleo (que ya toca 6,1%) y la desconfianza.

A la vez, esta situación es concomitante a un abultado déficit fiscal y un persistente desequilibrio en la cuenta corriente, que recién luego de una megadevaluación del dólar amaga con comenzar a descomprimir. De todas maneras habría que esperar que se vayan actualizando datos del mes de junio y posteriores, ya que la devaluación es muy reciente, y tuvo lugar muy rápidamente en los mercados financieros y aún no se asimila en la economía real.

La situación de impotencia financiera viene por cualquier lado de donde se la mire, el endeudamiento es creciente en los consumidores, quienes han hipotecado el futuro de sus hijos para poder mantener sus "american lives".

En los últimos 5 años el stock total de deuda hipotecaria ha crecido en 3 trillones de dólares, lo que en términos porcentuales representa un alza del 58%. Pero hay más de llamativo en este dato, antes de 1997 se adicionaba al stock de deuda hipotecaria unos 50 billones de dólares por trimestre, mientras que hoy dicho stock de deuda crece a un promedio de 200 billones por trimestre. Es decir, ¡cuatro veces más!

La continua baja de tasas incentiva a las familias a endeudarse para comprar su vivienda, máxime ante la falta de negocios "magicos" una vez caída la enorme burbuja tecnológica. Es decir, no existiendo papeles como Yahoo o Amazon que multiplicaban anualmente su valor, el americano medio, comenzó a analizar otras alternativas. De esta forma y con bajas tasas muchos se volcaron a comprar inmuebles, y los precios se fueron disparando para tentar hoy lo que podría ser la última burbuja, la burbuja del real estate o inmobiliaria.

Desde el punto de vista de las empresas, la baja de tasas ayuda a recomprar deuda vieja y cara, y refinanciar a tasas "gratuitas", generando un alivio a varias empresas virtualmente al borde de la quiebra. Un ejemplo es Juniper Networks , que en diez años muestra una pérdida acumulada de 37 millones, y a pesar de no ser rentable y tener una deuda de un billón de dólares, pudo colocar hace un mes 350 millones de dólares de deuda convertible al 2008 gratis (a tasa cero). Algunos banqueros comentan que se están cerrando muchos acuerdos similares.

Sin embargo las menores tasas no alcanzan a mejorar los fundamentals, no están siendo suficientes para mejorar la economía habida cuenta que no están generando nuevas inversiones o nueva demanda. El alivio de tasas, con dinero "gratis" que está emitiendo la Fed solo está sirviendo para alargar la agonía y la hora de la verdad.

Por el momento, no hay suficientes ganancias reales en las empresas para sostener los actuales precios del Dow y el Nasdaq, por tal motivo la bolsa titubea, amaga a volver a los años dorados del bullmarket de los noventa, pero choca con la realidad que es cruda, y algunos inversores advierten que lo que se ve en el Dow y el Nasdaq es "agua en el desierto", retiran posiciones y generan volatilidad y muchas dudas, y vuelve a aparecer el fantasma del crack.

Aquí en la bolsa vale repetir que hay un problema psicológico no menor: muchos inversores esperan "mágicamente" que la bolsa retorne a la senda del bullmarket del boom. Este efecto resaca puede generar mucho daño en los inversores inexpertos, pues en la medida que la economía real no responda del todo y el miedo al desempleo que llega a niveles preocupantes no se diluya, lo que pueda pasar con la bolsa no es demasiado confiable a menos que se apueste nuevamente a un efecto riqueza de una eventual burbuja que podría ser capitalizado por los especuladores veteranos que saben donde están parados.

Si uno observa los P/E ratios del Dow, actualmente se encuentran en torno a 22, o sea bastante por encima de su media histórica (en torno a 15). Habría que considerar una fuerte tasa de crecimiento de ganancias implícita en los precios actuales para llegar a una prima de riesgo razonable. Es decir o suben las ganancias drásticamente o los precios se corrigen, caso contrario se forma una burbuja (que en algún momento corrige). Que suban las ganancias es una cuestión de fe, pues la economía real aún no termina de responder.

Lo llamativo en mi opinión es que la Fed esta regalando dinero en forma casi desesperada y avisando (como gritando) que teme una deflación a la japonesa. Sin embargo no parece haber tal riesgo si se sigue emitiendo dinero gratis, devaluando la moneda y sosteniendo los activos con política monetaria laxa, déficit fiscal y déficit en cuenta corriente y commodities en alza. Ante esta situación más que deflación uno puede preguntarse ¿hasta qué punto los inversores aceptarán prestar dinero a tasas reales negativas?.

Desde el inicio de esta larga crisis bursátil, la base monetaria de USA muestra, aumentos superiores a los índices de inflación, y hubo un "fly to quality", que fue abastecido prolijamente. Dado este hecho, algunas preguntas que surgen son: ¿Se mantendrá la demanda a la altura de esta oferta? ¿Será neutra la devaluación? ¿Será el inversor indiferente al desorden fiscal imperante? ¿Aceptará eternamente tasas reales negativas?

¿No será que está invocando a gritos la deflación para evitar mencionar lo innombrable que realmente genera pánico en los policy makers? ¿No será que lo que les preocupa es la ilusión monetaria? ¿No será que temen un alza en las tasas largas, a generarse por un desplazamiento y empinamiento de la curva estructura temporal de tasas una vez que los inversores dejen de prestar a tasas casi negativas y perciban un fuerte aumento de la inflación a futuro?.

De ser así podría haber una pulseada final con el mercado si la Fed emite para comprar bonos largos en operaciones de mercado abierto, pero esa jugada sería al menos riesgosa en medio de una megadevaluación y con el mercado inmobiliario en las nubes, máxime considerando que no solo los particulares y las empresas han hipotecado el futuro, sino que también el estado ha generado un mar de deuda con T bonds, y la Fed tendría llegado el caso que acrecentar la enorme cantidad de dólares sin respaldo. ¿Se llegará antes de esta situación al retorno a una cuenta corriente más razonable y al tan esperado repunte del Dow y la economía americana? El tiempo dirá.

Tal vez es muy temprano para mirar tan lejos pero la historia enseña que a grandes orgías de endeudamiento siguen grandes liquidaciones o inflaciones y hay quienes ven un credit crunch antes de 2010.

Es difícil sacar conclusiones en borrador y con tantas variables impredecibles en juego pero sugiero cautela. ¡Cuidado, nubes oscuras fueron avistadas!