UN SISTEMA FINANCIERO CON FUTURO INCIERTO

Staff ZonaBancos.com

por Staff ZonaBancos.com

miércoles, 22 de enero de 2003

Es preocupante la marcha del sistema financiero local, porque como están dadas las cosas de a poco se irá consumiendo.

Según cifras relevadas del BCRA a junio/02 (últimas provistas en su website) se observa que los gastos de administración se duplicaron en los primeros seis meses del año 2.002 y se mantiene la relación con los dos años anteriores, en el cual los ingresos por servicios solventan el 50% de dichos gastos.

Por otro lado, la intermediación financiera era deficitaria en $ 434 millones, producto de $1.188 millones de ingresos por intereses y $1.622 millones de intereses pagados. Esto se agrava al observarse que la cartera de préstamos se va deteriorando cada vez más, como surge de las previsiones contabilizadas a junio/02 por $ 1.777 millones, cuando en dic/01 eran $ 624 millones. Sin considerar que los cargos por incobrabilidad podrían ser mayores aún, cuando el BCRA retome su plan de inspecciones y detecte mayor cartera irregular no informada.

Este bajo resultado operativo, deriva porque los préstamos (en su mayoría) devengan tasas reales negativas (pactadas previamente a la devaluación). Además, por la elevada exposición en activos del sector público que tienen los bancos (préstamos garantizados), los cuales no generan recursos financieros a raíz de las condiciones de la refinanciación de estas deudas (plazos muy largos y con períodos de gracia). En cambio por los depósitos captados, se han pagado tasas superiores a la inflación (con tendencia a la baja).

En la medida que los bancos destinen los fondos captados para inmovilizarlos en el BCRA (obteniendo un pequeño interés del 1% TNA), para cancelar amparos y/o CEDROs, en vez de destinarlo al mercado crediticio, la situación hará que se consuman el poco capital que les queda, $ 28.702 millones (Patrimonio al 30.6.02).

Por lo expuesto, es fundamental que se realice una reestructuración del sistema financiero y que se generen las condiciones macro económicas para que la tasa de interés baje y los bancos puedan ofrecer la sector privado tasas atractivas para reactivar el crédito, para el bien de la economía en general y para la solvencia del sistema financiero en particular.