Crédito caro y tasas reales positivas para los plazos fijos marcan el arranque del 2009

viernes, 09 de enero de 2009

Persiste la contracción del crédito en un contexto en el que no se prevé que se abarate el costo del dinero, pues los bancos se disputan los clientes de plazos fijos con altas tasas de interés y que superan a la inflación proyectada.

El 2008 no fue fácil para el sistema financiero. Es que a lo largo del año pasado se vio expuesto a factores de índole local e internacional que le quitaron previsibilidad y, por lo tanto, achicaron el horizonte de planificación de los inversores y tomadores de crédito.

En los últimos tres meses del año que finalizó (octubre - diciembre), los plazos fijos cayeron el 14,2%, en tanto que los depósitos a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahorro) mostraron cierta estabilidad: el total a lo largo del 2008 evidenció un retroceso del 5,6 por ciento.

Plazos fijos

La tasa promedio anual fue del 13% y, sin embargo, el volumen de colocaciones apenas creció el 7,5% (poco más de la mitad). Esta brecha resulta más que elocuente para mostrar la fuerte salida de depósitos que sufrió el sistema.

Tasas reales, ahora positivas

Un dato no menor y que genera mucha inquietud entre los analistas y operadores de la city porteña es que el saldo de plazos fijos a fines del 2008 es prácticamente similar al registrado en enero de ese año. Y esto, claramente, condiciona el accionar de las entidades financieras.

Como información adicional resaltan que, entre octubre y diciembre, las colocaciones del sector privado cayeron $8.000 millones, de los cuales la mayor parte pasó a contabilizarse como depósitos del sector público, al pasar a depender de la ANSES.

Diciembre fue un mes que no deparó demasiados sobresaltos para la city porteña, más allá de la acostumbrada estacionalidad de la demanda de dinero hacia la segunda quincena, que usualmente presiona sobre las tasas de interés.

"La tasa pasiva -la que pagan los bancos por las colocaciones- se normalizó, pero no volvió a los niveles previos", señáló a iProfesional.com Marina Dal Pogetto, de Estudio Bein y Asociados.

En ese período álgido de fín de año, la tasa de interés subió un punto (de 18 a 19% anual), en promedio. Esto da cuenta de que las entidades siguen pagando intereses por los plazos fijos superiores a la inflación esperada, que ahora los economistas estiman entre el 10 y el 15% anual.

"Los bancos salen a buscar clientes de plazo fijo y es por ello que sube la tasa", explicó Fausto Spotorno de la consultora Orlando y Ferreres.

A partir de la primera quincena de enero esa mayor demanda de fondos de los particulares y empresas comenzó a a darse vuelta, por lo que es habitual que se registre un importante reflujo de dinero a las entidades, que obviamente es bien recibido por éstas.

Entre los grandes inversores sigue primando la desconfianza, que se refleja en el nivel elevado de tasa que deben pagar los bancos por los plazos fijos mayoristas, superiores al millón de pesos (BADLAR).

Según la información publicada por el Banco Central, la BADLAR se mantiene sin mayores cambios y opera en torno al 19,5% (en diciembre llegaba al 19,75 por ciento).

Ante la inseguridad que todavía dicen sentir en la plaza financiera, las entidades lanzaron una contraofensiva para preservar a sus inversionistas en enero y febrero. Así, algunas llegan a ofrecer una tasa igual a la BADLAR, pero para captar plazos fijos minoristas -inferiores al millón de pesos.

"Los bancos extranjeros de primera línea pagan a los minoristas una tasa similar a la mayorista, para así poder retener depósitos de $40.000. Nadie quiere perderlos, y se pelea hasta el último peso", sostuvo el CEO de Notibancos.com, Gustavo Giraldez.

Los analistas prevén que los intereses pagados por las colocaciones se mantendrán positivos, es decir, por encima de la inflación. Esto permite que el inversor pueda cubrirse de los efectos de la suba de precios, aunque también es dinero que se sustrae al consumo.

"En los últimos años en la Argentina hubo tasas de interés negativas, pero el escenario cambió en 2008", apuntó Dal Pogeto.

Crédito caro

Esta situación de alta volatilidad en el fondeo es uno de los argumentos de las entidades bancarias que se rehúsan a dejar caer su nivel de liquidez y abrir la canilla de los préstamos al sector privado, ante un escenario que les inspira, al menos, incertidumbre.

Además de haber poco crédito, el que existe es costoso. "El financiamiento sigue siendo caro y está frenado", dijo a iProfesional.com Giraldez.

Según un relevamiento hecho por Notibancos.com:

Los créditos personales cuestan entre el 35 y 38% anual

La financiación con tarjetas de crédito entre 35 y 40 por ciento

El adelanto de documentos entre 40 y 45 por ciento

El descuento de cheques entre 22 y 25 por ciento

En este escenario, donde la economía y el consumo acusan una marcada desaceleración, la tasa de los préstamos se mantiene prácticamente como en diciembre, si bien bajaron unos puntos respecto a noviembre. No obstante, Giraldez señaló que ahora "hay una sensación de mejoría" por lo que los bancos estarían más abiertos a dar dinero.

Los créditos destinados al sector privado finalizaron el año con un freno significativo en su ritmo de crecimiento.

Desde ADEBA explicaron que factores externos y domésticos limitaron la performance del sistema financiero: "El agravamiento de la crisis financiera internacional y la incertidumbre en los mercados cambiarios repercute sobre el sistema financiero local limitando su capacidad crediticia".

Escasez de crédito

Ante la posibilidad de un cuadro recesivo, el Gobierno lanzó entonces una batería de medidas por unos $13.200 millones que buscan alentar la inversión y el consumo, mediante el financiamiento destinado fundamentalmente al sector de las pequeñas y medianas empresas.

Los acontecimientos de las últimas semanas marcan que el mercado financiero va rumbo a partirse en dos. En aquel en el que participa la ANSES, las tasas son muy bajas: el organismo coloca al 11% y los bancos prestan a menos del 14 por ciento.

Sin embargo, la mayoría de los analistas prevén que persistirá la escasez del crédito dirigido al sector privado y el encarecimiento del costo del dinero.

"El crédito va ser caro por la fuga de capitales. Yo seguiría esperando que tasas activas sigan siendo levemente positivas ", señaló el economista de la consultora Exante, Aldo Abram.

"Las tasas se mantuvieron en enero, pero hay más oferta, lo que alienta un poquito más el consumo", añadió Giraldez, de Notibancos.com.

Escasa oferta de divisas

Las perspectivas para el corriente año no son precisamente favorables en materia de ingreso de divisas. El propio presidente del Banco Central (BCRA) lo reconoció a fin de año, cuando dio a conocer el Programa Monetario de 2009.

"El deterioro de los precios internacionales sumado a una disminución de la cosecha agrícola, entre otros factores, hace prever que las exportaciones ascenderán a u$s69.000 millones, registro algo más bajo que el observado en 2008", sostuvo el titular del Central.

La previsión sobre la caída de los precios y los volúmenes exportados ensombrece el panorama de las entidades financieras que, aferradas a la liquidez, ven como se achica el normal abastecimiento de liquidez proveniente del comercio exterior.

Para paliar esta situación, la actual política monetaria del Central podría apelar a la liberación de los fondos que mantiene bajo la forma de Nobacs (notas del Banco Central) o Lebacs (letras del BCRA), para evitar acentuar los síntomas de desaceleración del consumo y restricción crediticia.

Pero en la visión del director de Exante, "el Banco Central va a seguir con la estrategia de desaceleración de emisión, porque busca bajar inflación. Esto implica menor liquidez y tasas positivas". El problema que se le presenta entonces al Gobierno es que si opta por bajar la inflación con esos métodos, estaría al mismo tiempo deprimiendo la demanda y enfriando la economía.

Justamente aquello que tanto criticó porque afecta a los sectores asalariados y a la clase media, y que según los anuncios oficiales, se busca evitar.

Juan Manuel Barca - Rubén Ramallo

Fuente: iProfesional.com