Tarjetas de crédito: Estados Unidos se prepara para la segunda ola de la crisis

jueves, 08 de enero de 2009

No terminó de depurarse el desastre por las hipotecas que en EE.UU. ya se preparan para vivir otra turbulencia: el impago en las tarjetas de crédito.

Después del descalabro hipotecario, el gobierno y los bancos temen por la situación de millones de deudores de tarjetas de crédito con bajo rating crediticio. Nunca antes el consumidor estadounidense estuvo tan endeudado. Y encima, crece el desempleo.

¿Puede la economía estadounidense tener que enfrentar una segunda crisis subprime en 2009? La primera, iniciada en agosto de 2007, tuvo su epicentro en el mercado de hipotecas de baja calidad y, por el desarrollo de una enorme gama de inversiones en activos securitizados con estas hipotecas, terminó contagiando al resto de la economía de EE.UU. y de buena parte del mundo.

La segunda ola –temen los bancos y el gobierno– podría llegar de la mano de las deudas en tarjetas de crédito, un mercado con mayor número de deudores que el hipotecario. De acuerdo con datos de la Reserva Federal, la deuda total de tarjetas alcanza u$s 1 billón, lo que representa un incremento de más del 25% en los últimos 5 años. Esta deuda se suma a la contraída a través de créditos hipotecarios (u$s 10,5 billones) y ambas sumadas muestran que las familias estadounidenses nunca estuvieron tan endeudadas como ahora. Y esto en un contexto de recesión económica, pérdida de empleos y caída generalizada de los ingresos. Razones suficientes para que los principales bancos y el próximo gobierno de Barack Obama estén más que preocupados.

Tóxicos también en tarjetas

Como en el mercado hipotecario, otra vez el problema son los créditos subprime, pero ahora de consumo, es decir aquellas tarjetas que fueron emitidas a personas con un rating crediticio bajo y que en situaciones de desaceleración económica son las primeras en perder sus trabajos. El desarrollo de este mercado está muy correlacionado con el de hipotecas: a un período de muy bajas tasas de interés (a partir de 2002) le siguió una expansión del crédito fenomenal, donde a los bancos les sobraba liquidez, por lo que sus departamentos comerciales salieron a vender créditos a cualquiera, sin importar si después se podían pagar.

El resultado es conocido: cuando las tasas comenzaron a subir (2005), los primeros en tener problemas para pagar sus créditos fueron los de menores recursos (subprime), quienes además fueron los primeros en perder sus trabajos cuando la economía entró en recesión. Este es el círculo vicioso que hoy se vive en EE.UU., donde el desempleo alcanza niveles récord de los últimos 15 años, pero con un aspecto novedoso respecto a recesiones anteriores: nunca antes hubo tantas tarjetas en poder del público, lo que hace temer un default masivo que afecte significativamente al consumo y profundice la recesión (más del 70% de la economía depende del nivel de consumo).

Este escenario fue planteado por la revista especializada Barron’s, que ve muy difícil el horizonte 2009 para las empresas emisoras de tarjetas. Las más involucradas son American Express, Bank of America, Citigroup, Capital One, Discover y JP Morgan Chase, las big six que controlan el 90% del mercado de plásticos de EE.UU. Barron’s recomendó a los inversores mirar con cuidado cualquier oportunidad de compra de acciones en el sector, frente a las perspectivas negativas para este año.

Vale la pena recordar que varios de estos bancos (American Express se convertirá pronto en una entidad bancaria) sufrieron durante 2008 bajas muy pronunciadas en sus capitalizaciones bursátiles (de hasta un 80%), por lo que el gobierno de Bush tuvo que salir a rescatarlos para evitar una corrida bancaria gigantesca. De acuerdo con analistas de Citigroup, más del 25% de la cartera de deudores de tarjetas del Citi, Bank of America y Capital One son subprime, de ahí que las previsiones para incobrables deberían crecer de manera significativa. “La situación evolucionó muy rápidamente en estos dos últimos meses. Sin lugar a dudas, lo peor está por venir en 2009, pero por ahora no sé nada”, sostuvo a la agencia Reuters David Nelms, director general de Discover, compañía que duplicó su previsión para deudas incobrables.

Nuevas deudas

Después de las experiencias del año pasado (algunas traumáticas como la caída de Lehman Brothers), el gobierno decidió tomar medidas para proteger a los deudores de tarjetas y evitar un mayor default. Desde siempre se criticaron las condiciones de los créditos con tarjeta, por la poca transparencia que tenían los contratos de los plásticos (al aumentar las tasas de interés sin aviso o por la forma en que se calculaban las tasas según los tipos de cliente).

De acuerdo con las nuevas reglamentaciones, se hace más difícil para las compañías emisoras aumentar las tasas y ahora deberán esperar 21 días para comenzar a cobrar intereses sobre un pago en mora. Estas medidas, que eran muy esperadas por las asociaciones de consumidores, en realidad tuvieron un sabor amargo: recién entrarán en vigencia a partir del 1º de julio de 2010, cuando para muchas familias era urgente aplicarlas porque están con la soga al cuello en materia de deudas. “La supervivencia del más apto” está de vuelta en los EE.UU.

Fuente: El Cronista