Tras un año traumático, los bancos no hacen predicciones

martes, 06 de enero de 2009

En tiempos más tranquilos, la mayoría de los directivos bancarios daba con mucho gusto sus predicciones cuando se les preguntaba qué esperaban para el año siguiente. Pero después del trauma de los últimos 18 meses, el consenso entre los ejecutivos del sector que lograron retener su empleo es que no tienen la menor idea sobre qué sucederá.

No sorprende que así sea. Hace un año, las autoridades en Gran Bretaña todavía discutían si nacionalizar o no a Northern Rock, la quebrada entidad de préstamos hipotecarios. Transcurrieron doce meses y Gran Bretaña tiene una participación controladora de Royal Bank of Scotland mientras Citigroup, que era el banco más grande del mundo, está operando con el apoyo del gobierno estadounidense.

Bear Stearns y Lehman Brothers, los dos nombres más antiguos de Wall Street, han desaparecido mientras que Goldman Sachs y Morgan Stanley se convirtieron en bancos comerciales. Pocas reputaciones quedaron intactas tras la crisis en el sistema financiero, pero, en términos relativos, hay algunos ganadores. Las acciones de HSBC perdieron sólo 11% de su valor en 2008 y Wells Fargo es el favorito de los grandes bancos estadounidenses, con una caída de 11%.

Sin embargo, dada la incertidumbre que aqueja a la industria en un momento en que parte del mundo entra en recesión, son pocos los directivos bancarios que están dispuestos a cantar victoria. La recapitalización de bancos respaldada por el Estado a ambos lados del Atlántico evitó un derrumbe de la confianza en el sistema. Pero la falta de certeza sobre la profundidad y alcance de la recesión, el impacto en el capital de las entidades, y las nuevas regulaciones indican que es demasiado temprano para declarar el fin de la crisis.

En este momento, la única respuesta honesta que puede dar un directivo del sector bancario cuando se le pregunta por el panorama de 2009 es decir: “No sé”.

Fuente: El Cronista