Intenso debate por el nivel de las reservas del BCRA

lunes, 05 de enero de 2009

Economistas plantean dudas, pero la entidad ratifica sus cifras

"Si mañana tuviéramos que hacer un cheque, lo podríamos hacer por 46.000 millones de dólares." Con esa frase, el Banco Central intenta concluir el debate sobre el monto real de reservas disponibles con el que cuenta la entidad, que en el último tiempo volvió a marcar divisiones entre economistas.

Las reservas superan los US$ 46.300 millones, según las cifras diarias que difunde la entidad monetaria. Para el Central, ése es el monto disponible. Pero algunos economistas creen que la cifra real es menor. Otros, que es mucho menor.

Quienes se ubican en el primer grupo, como Miguel Kiguel, de Econviews, o Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein & Asociados, sostienen que el nivel de reservas disponibles está más cerca de los US$ 40.000 millones, ya que hay que descontar los llamados "pases" con el Banco Internacional de Pagos (BIS, según sus siglas inglés, también conocido como banco de Basilea), que estimaron en unos 5000 millones de dólares. En el Banco Central sostienen que esos fondos suman "menos de 2000 millones". También restan el encaje de los pocos depósitos en dólares que subsisten en el sistema financiero, que guarda el BCRA.

Pero otros analistas, como Agustín Monteverde -que ha tocado el tema en varios de sus más recientes informes-, creen que el monto de reservas netas es mucho menor, de unos US$ 20.000 millones, ya que descuentan lo que consideran que son otros "pasivos" del Banco Central, como los títulos emitidos para regular la liquidez de la economía (las Lebacs y Nobacs) y las posiciones asumidas en el mercado de futuros. El argumento es simple: si bien son valores en pesos, podrían dolarizarse, y, por ende, socavar las reservas.

En el Banco Central están convencidos de que todos estos razonamientos son errados. Incluso deslizan críticas hacia los economistas al decir que "son buenos economistas, pero no saben leer balances", y ofrecen argumentos para respaldar su posición: sostienen que las operaciones con el Banco de Basilea "no son préstamos" y que ni los contratos en el mercado de futuro, ni las Lebacs, ni las Nobacs representan un riesgo para las reservas.

Punto por punto, refutaron los cuestionamientos. Primero, respecto de las operaciones con el BIS, donde el Central tiene invertidas sus reservas en distintos títulos. En períodos de volatilidad, el valor de mercado de esos títulos se abre de su valor técnico. Los fondos o la "facilidad" aportada por el BIS surgen de esa diferencia, indicó una alta fuente de la entidad. Cuando el título vence, la brecha y la facilidad desaparecen. "No es un préstamo, es una operación calzada con la madurez de los títulos que se hace sin pagar un peso", dijo la fuente.

Las operaciones en el mercado de futuros guardan cierta complejidad. "Nosotros queremos que no haya ni picos ni valles en la geografía cambiaria. El mercado de futuros sirve para morigerar esa tendencia", justificó el funcionario.

Se trata de operaciones en pesos que se liquidan en pesos. Cuando vence un contrato, el Central paga o cobra, en pesos, la diferencia entre la cotización del dólar pactada en el contrato y la del mercado. Como todo se hace en pesos, no hay impacto en las reservas, afirman. Esta visión es compartida por algunos economistas, pero no por todos. Monteverde cree que como parte de estas posiciones se renuevan (lo que se conoce como rollover ), se puede "producir una burbuja", y que si al liquidar los contratos los inversores compran dólares, hay impacto en el nivel de reservas.

"No en todas las operaciones hay rollover . La posición se achicó desde un máximo en octubre y ahora es significativamente menor", apuntó la fuente oficial, aunque sin precisar el monto exacto de la posición actual. Kiguel y Dal Poggetto estiman que son unos US$ 7000 millones, aunque Monteverde toma una cifra mayor, en torno a los US$ 9000 millones.

¿Qué pasa si los inversores se corren del mercado de futuros al mercado spot para hacerse de los billetes? En el Central reconocen que algunas de estas posiciones pueden dolarizarse, pero se muestran convencidos de que es una situación controlada. "La mitad de las posiciones están en bancos y la otra mitad, en empresas. Un banco tiene una posición de cambio regulada, tiene un límite a lo que pueda dolarizar. Si es una empresa, tiene que justificar por qué saca dólares. Tiene que ser por giro de utilidades o dividendos. Si es una persona, puede comprar dólares. Pero no vemos que pueda generar una estampida cambiaria", argumentaron.

El mismo argumento se utilizó para las Lebacs. Un temor extendido es qué ocurriría en caso de que si, a medida que vencen los títulos y el Central devuelve los pesos que sacó del mercado, aumenta la demanda de dólares. "No hay ninguna posibilidad de que las Lebacs se transformen en dólares cuando vayan a pesos. El sistema financiero tiene un límite a lo que puede y no puede dolarizarse. No tienen donde aplicarlo, y la única forma que tiene de generar dólares es a través de las utilidades y dividendos que genere."

El tema de fondo es otro: el valor del dólar. Un menor nivel de reservas implica, en los hechos, una mayor presión devaluatoria. Con todo, un economista privado dijo que el delicado equilibrio actual entre las tasas de interés, el valor del dólar y el nivel de reservas no es ficticio: "Lo único que es ficticio es que el mercado cambiario está muy controlado por el control informal. Es la pata que está ayudando a que cierre. El dólar o la tasa tendrían que estar más altos".

46.379

Millones de dólares

Es la cifra que suman las reservas, según los datos oficiales del Banco Central.

20.000

Millones de dólares

Sería el nivel real, si se restan los pases del Banco de Basilea y los títulos que colocó el BCRA en el mercado.

Fuente: La Nación