Consejos para atravesar el verano sin sufrir por sus finanzas

lunes, 05 de enero de 2009

El Cronista consultó a distintas sociedades de bolsa. El consenso: dólar, en la cabecera. Nada de acciones. Bonos cortos y en moneda dura. Algunos se animaron a apostar por las tasas en pesos

Estadísticamente enero y febrero suelen ser buenos meses, incluso de los mejores, para el mercado local. De los últimos diez veranos, solamente en tres oportunidades el Merval cerró con pérdidas o sin ganancias. No obstante, esta vez en la city reina un escepticismo generalizado y no esperan grandes acontecimientos que modifiquen el escenario negativo que marcó el 2008. Claro, con una salvedad. “Enero tiene nombre y apellido”, decía un operador . El broker se refería a Barak Obama, el presidente electo en Estados Unidos que asumirá el 20 de este mes. El mercado virará en torno a su llegada, con fuertes expectativas de cambio y la bolsa local no será la excepción.

Todo lo contrario, los analistas consideran que será lo único que pueda servir de envión en un verano que promete ser chato y aburrido. Mientras que en el plano político local sólo prevén continuidades. Al ser consultados por El Cronista, varios analistas coincidieron en que las polémicas estrategias de controles perpetuadas por la gestión oficial durante el 2008 (restricciones que trabaron ciertas operaciones, como las del mercado de contado con liquidación) vinieron para quedarse y no sólo en el verano. En esta línea, no hay expectativas de anuncios por parte del gabinete de Cristina, salvo el dato del cierre de cuenta fiscal del año –se espera el anuncio por estos días–, que sería un disparador positivo por lo menos para el mercado de renta fija.

Y es que, de alguna manera, apuntalaría los precios de la deuda, despejando los temores de un default de forma más contundente. No obstante, el consenso indica que en el primer trimestre del año el terreno bursátil tendrá un leimotiv: pocos negocios y muy concentrados. Es por eso que enero se perfila, bajo este contexto, como candidato para el trading. Lógicamente que las estrategias dependerán del perfil del inversor, pero muchos aconsejan asegurar las operaciones a un menor riesgo: es decir, resignar rentabilidad a cambio de tranquilidad. La mayoría de los expertos apunta a activos que no requieran un monitoreo permanente para poder disfrutar de un merecido descanso tras un año en el que la tensión fue protagonista indiscutida.

n No estar apalancado: es el consejo por unanimidad. Y es que en el mercado insisten en que disminuir la volatilidad y el riesgo en estas fechas son las claves para estar en calma. Es por eso que algunos aconsejan no tener posiciones compradas.

n Dolarizar parte de la cartera: las expectativas son de un tipo de cambio al alza, aseveran en muchas mesas. “Por alguna parte el Gobierno tiene que compensar la baja en los commodities para la recaudación fiscal, y todo indica que lo hará a través del tipo de cambio”, explicó Leopoldo Olivari Sivori, de Bacqué SDB. El experto recomienda no sólo invertir en instrumentos dolarizados, como ser un bono Boden 2012, sino directamente comprar billetes.

n No a las acciones, salvo petroleras: la plaza de renta variable fue desechada por todos los consultados por el riesgo que conlleva luego de un año de caídas estrepitosas en las empresas. Pero, al parecer, las petroleras escaparían al maleficio. “El petróleo está cerca de sus pisos, por el simple hecho de que se está acercando a los costos de producción. Así que firmas ligadas a este commodity son una buena opción dentro del vacío de oportunidades de la renta variable”, señaló Rubén Pasquali, de Mayoral Bursátil.

n Sí a los bonos cortos: con la noticia del cierre de las cuentas fiscales que se espera en enero y una restructuración de deuda, se despejarían los temores de un posible default por lo menos para el 2009. Es así como muchos operadores aconsejan a sus clientes posicionarse en títulos públicos de la parte corta de la curva y si es posible, en moneda dura. “Buenas opciones son el Boden 2012, el 2013, el PRE8, el PRO9”, dijeron desde una importante casa de bolsa, en donde prefirieron el anonimato.

Apostar a tasas en pesos, pero a corto plazo: para aquellos que estiman que el tipo de cambio estará controlado, los rendimientos de algunos instrumentos en pesos resultan un buen negocio. En rigor, es la primera vez en mucho tiempo que las tasas son positivas comparadas con la inflación. En esta línea, Ernesto Allaria, presidente de la sociedad de bolsa que lleva su apellido, recomienda instrumentos como “las cauciones bursátiles (17%), los cheques de pago diferido (20%) y para los que quieran arriesgar un poquito más a largo plazo, fideicomisos (35%)”.

Fuente: El Cronista