El blanqueo se transformó en escándalo y la oposición amenaza con ir a la Corte

viernes, 12 de diciembre de 2008

El impuesto que se cobrará a quienes blanqueen dinero originó una discusión que se inició de madrugada y siguió durante todo el día, tras una votación ajustada

El último gran debate del año en Diputados adquirió ribetes de escándalo ayer, cuando algunos bloques de la oposición salieron a denunciar que el oficialismo no había juntado los votos suficientes para dar sanción al blanqueo de capitales; una iniciativa incluida en el paquete anticrisis que la Cámara baja giró ayer mismo al Senado y que el kirchnerismo buscará convertir en ley la semana próxima. La Coalición Cívica (CC), el PRO y la UCR estudiaban anoche la posibilidad de llevar el tema ante la Corte Suprema de Justicia.

La discusión se originó a partir del impuesto especial del 1 al 8 por ciento que, según indica el texto, se cobrará a quienes blanqueen dinero. Según la oposición, esa medida conlleva la creación o modificación de una asignación específica de un recurso coparticipable, por lo que el oficialismo necesitaba mayoría especial para aprobarla. “Necesitaban 129 votos. Sacaron 127. Una diputada aclaró que había votado afirmativamente y así llegaron a 128. Entonces les dijimos que perdieron”, explicó la cívica Patricia Bullrich. Ese planteo opositor fue avalado por el abogado constitucionalista Daniel Sabsay, integrante de la mesa intercultural de la Coalición Cívica.

Para el oficialismo, en tanto, el artículo de la controversia no modifica la ley de coparticipación, por lo que el conductor del bloque, Agustín Rossi, replicó que para aprobarlo bastaba con la mayoría simple de los legisladores presentes, que el kirchnerismo consiguió. Respaldaron esta postura los abogados constitucionalistas Félix Loñ y Gregorio Badeni.

La polvareda se había levantado tras la votación que se consumó de madrugada, por número ajustado y que el tablero electrónico del recinto falló en reflejar con fidelidad. Los diputados llegaron al momento decisivo luego de más de diez horas de una sesión que arrancó con los ánimos caldeados porque el oficialismo debió transpirar para lograr quórum. Al surgir la discusión que ahora amenaza terminar en la Corte, la oposición amagó con retirarse del recinto. Hubo discusiones a los gritos, aunque momentos después el oficialismo impuso su criterio y avanzó con la votación.

Allí llegó otro entuerto. Los votos de los opositores que se habían parado para dejar el recinto no fueron computados en el tablero electrónico, que en principio arrojó un resultado de 131 a 75, aunque el definitivo que quedó establecido en los registros oficiales fue de 131 votos a favor y 104 en contra para la sanción general del texto. Aunque con resultado ajustado, hasta allí la discusión estaba saldada, ya que el oficialismo había logrado superar la mitad más uno de los votos (129).

Pero el gran conflicto se desató cuando hubo que votar en particular el título específico sobre el blanqueo de capitales. En ese recuento el kirchnerismo cosechó 128 votos, contra 100 de la oposición y una abstención. Quienes lo abandonaron en el interín fueron el aliado Ariel Basteiro (Encuentro Popular y Social) y la salteña Mónica Torfe (Partido Renovador) –que tras apoyar la sanción general, rechazaron el blanqueo– y el cordobés Francisco Delich (Partido Nuevo), que se abstuvo. Ese resultado, sobre las 2 de la madrugada, provocó el escándalo que continuaría durante todo el día.

En ese marco, los bloques de la UCR, la CC y PRO estudiaban la posibilidad de llevar el tema a la Corte. “Estamos en pleno análisis. Es una discusión muy compleja, con aspectos constitucionales, tributarios y reglamentarios”, explicaron voceros del radicalismo en diálogo con El Cronista. Junto con fuentes de los otros dos bloques, indicaron que alcanzarán hoy una resolución sobre si avanzar o no en el camino judicial. El justicialista disidente Felipe Solá no había definido aún su posición.

En la bancada oficialista, por su parte, estimaban ayer que el planteo judicial no prosperará, aunque se mostraron sorprendidos por la movida opositora. “Hicieron un escándalo. No lograron su objetivo de no dar quórum, no pudieron ganar la votación y terminaron manchando la ley”, se quejaron con énfasis.

Fuente: El Cronista