Se espera debilidad para el dólar y un aumento del apetito por el riesgo

viernes, 07 de noviembre de 2008

Analistas señalan que los agresivos recortes de tasas en el mundo, sumados a los planes de rescate a bancos comerciales, bajaron las presiones sobre la liquidez

Tras un octubre que mostró una volatilidad y un fortalecimiento del dólar sin precedentes, la divisa estadounidense cambió de dirección este mes: cayó 4% de sus picos sobre una base ponderada por el comercio exterior, tras haber registrado el mes pasado su mayor incremento mensual en 40 años.

Luego de alcanzar su pico de más de dos años a u$s 1,23 en relación al euro el 27 de octubre, el dólar bajó 3,8% a u$s 1,28.

La dinámica de los mer

cados cambiarios se modificó porque el mercado recompensa a las monedas de países con bancos centrales proactivos, en lugar de castigarlos por tener retornos bajos. Esto fue evidente ayer cuando la libra subió levemente aunque el Banco de Inglaterra dispuso el mayor recorte de tasa de interés en 16 años.

La tendencia alcista del dólar en octubre estuvo impulsada por el masivo desapalancamiento global y la repatriación de flujos por el violento auge en la aversión al riesgo. A medida que se desplomaban los mercados de activos del mundo, los inversores buscaron deshacer sus posiciones, especialmente en los mercados emergentes.

Los analistas señalaron que muchas compañías de países emergentes aprovecharon los seis años de tendencia declinante del dólar, acompañada por el auge en sus divisas, para financiarse en dólares. “A medida que los inversores extranjeros repatriaban capital, creció la presión descendente sobre las monedas locales porque esas corporaciones buscaron comprar dólares para cubrir sus llamados de reposición de margen y proteger sus posiciones en divisa”, explicó Binky Chadha, de Deutsche Bank.

También apuntaló al dólar la quiebra virtual del mercado de préstamo interbancario que siguió al colapso de Lehman.

Sin embargo, tras una serie de agresivos recortes en las tasas del mundo, combinada con grandes planes de rescate de bancos comerciales y para extender financiación en dólares a bancos centrales emergentes, disminuyeron las presiones sobre la liquidez, lo que despertó el apetito por el riesgo, impulsó las acciones y deprimió al dólar.

Steve Barrow, analista de Standard Bank, dijo que el auge del dólar tras la caída del Lehman se debió, en parte, a la escasez en el mercado Libor y el desapalancamiento global. “Cuando esas presiones cedan, podríamos descubrir que la ruta de menor resistencia para el dólar es hacia la debilidad, no hacia la fortaleza”, agregó Barrow.

Ashraf Laidi, de CMC Markets, opina lo mismo y espera debilidad para el dólar y aumento del apetito por el riesgo de ahora a principios de enero.

Los analistas sostienen que, en el mediano plazo, para que el dólar pueda seguir trepando es vital la capacidad de EE.UU. de financiar el creciente déficit de presupuesto y de mantener el interés internacional en su mercado de bonos.

Fuente: El Cronista