Bancos definen estrategias para defenderse del avance de las fintech

martes, 20 de noviembre de 2018

Adquisiciones, asociaciones y estrategias de "ataque digital" son algunas de las respuestas que eligieron las instituciones financieras para no perder negocios.

Los usuarios de la banca online son un tercio más rentables que los clientes de bancos tradicionales, dijo Piyush Gupa, CEO de DBS, la entidad financiera más grande de Singapur, a los inversores el año pasado mientras presentaba la estrategia digital de la institución. La mera observación provocó una abrupta suba de las acciones de DBS.

Desde que en los últimos dos años lanzó sus bancos "disruptores" que ofrecen servicios bancarios por telefonía móvil en India e Indonesia, DBS obtuvo más de 2,6 millones usuarios mediante el uso del reconocimiento de huella dactilar que se contrasta con
documentos de identidad nacionales biométricos.

Esos clientes digitales nuevos generan al banco un promedio de 27% del retorno sobre el capital, comparado con el 18% que le brindan los clientes que concurren a las sucursales tradicionales.

DBS sostiene que genera ingresos anuales por u$s 875 por cada uno de sus clientes digitales, más del doble de lo que produce con los clientes tradicionales. Los digitales cuestan cada uno u$s 348 anuales por gastos administrativos y de adquisición, comparado con los u$s 223 de cada cliente tradicional.

Esas cifras explican por qué las acciones de DBS subieron más de 40% el año pasado y su desempeño todavía supera a casi todos sus grandes rivales, pese a que pierde algo de ritmo este año. Su capitalización bursátil de u$s 44.450 millones supera la de muchos rivales europeos, incluyendo Barcalys, BBVA y Deutsche Bank.

Algunos bancos grandes cuentan cómo responden al creciente desafío de la disrupción digital en toda su industria.

Únicamente en Europa hay 1400 nuevos neobancos, proveedores de pago y fintechs que han surgido desde 2005, según una investigación de Accenture. Hasta 2016 habían logrado generar ingresos anuales por u$s 66.000 millones, cifra equivalente a entre 6% y 7% del total del sector.

Lo que también suma presión es que los grupos tecnológicos grandes están profundizando su incursión en el sector de servicios financieros.

Amazon ofrece servicios de pago y préstamos a quienes venden mediante su plataforma, mientras que Facebook tiene una licencia de dinero electrónico en Irlanda y su servicio de mensajería Whatsapp está desarrollando un servicio de pagos en India. Alibaba y Tencent se han convertido en operadores dominantes del sector de pagos chino, que mueve u$s 5,5 billones.

"Está el mensaje de que llegaron los nuevos jugadores digitales y los bancos claramente reciben un ataque", dijo Richard Lumb, director de servicios financieros en Accenture. "Lo que temen es a una filtración de clientes y a que esa filtración con el tiempo se convierta en una inundación".

Los bancos están respondiendo de diferentes maneras frente a esta amenaza digital. Financial Times habló con más de una docena de banqueros, consultores y ejecutivos de fintechs para analizar cómo lo están haciendo. En términos generales, sus respuestas pueden agruparse en cinco categorías:

1. Ataque digital

Quienes integran este grupo consideran que la mejor defensa es un ataque. Las instituciones financieras con estrategias digitales más avanzadas, como DBS, lanzaron sus propios bancos digitales para entrar en mercados nuevos o defender su territorio.
Goldman Sachs lanzó una operación de ahorro digital y préstamos para individuos hace dos años. Llamada Marcus, por el fundador de Goldman del siglo XIX, la nueva división digital acumuló más de u$s 26.000 millones en depósitos de individuos y otorgó crédito al consumo por u$s 3000 millones, lo que permitió al banco de Wall Street generar ingresos adicionales por más de u$s 1000 millones. Marcus hace poco lanzó en el Reino Unido su primera expansión internacional ofreciendo las tasas de interés más altas del país para atraer ahorristas.

El banco holandés ING adoptó un enfoque similar cuando el año pasado introdujo en el mercado Yolt, que ofrece a los usuarios una manera de reunir toda su información financiera en un sólo lugar, hacer un seguimiento de sus gastos y ahorros y recibir recomendaciones para ahorrar en la factura de la luz. Yolt tiene más de 400.000 usuarios en el Reino Unido y hace poco anunció planes de expandirse en Francia e Italia.

El CEO de Royal Bank of Scotland, Ross McEwan dijo a Financial Times que tiene seis unidades digitales diferentes en desarrollo. Entre ellas se incluye la llamada Bó, que apunta a competir con fintechs como Monzo ayudando a los clientes a administrar mejor su dinero.

2. Adquisiciones

Desalentados por el enorme costo y la gran complejidad que implica mantener sus viejos sistemas, algunos bancos encuentran más conveniente comprar o invertir en una start-up que haya creado una plataforma digital desde cero.

Uno de los bancos que aplica esta estrategia es el español BBVA. Adquirió una serie de emprendimientos digitales incluyendo Simple en Estados Unidos, Atom Bank en el Reino Unido y Holvi en Finlandia. BBVA invirtió u$s 250 millones en Propel Venture Partners, un fondo de venture capital que invierte en fintechs de todo el mundo.

BPCE, un importante banco mutualista francés formado a partir de la fusión de Banques Populaires y Caisses dEpargne, hace poco aplicó la misma estrategia y adquirió Fidor Bank, el banco online con más de 120.000 usuarios en Alemania y el Reino Unido.

3. Asociaciones

Los directivos de los bancos se quejan de la desigualdad de condiciones que permite a los grandes grupos tecnológicos ofrecer servicios financieros sin cumplir con la costosa regulación que enfrentan las entidades bancarias tradicionales. Eso no impidió que algunos bancos se asocien con grandes tecnológicas.

Un ejemplo es el potencial acuerdo entre JPMorgan Chase y Amazon, que se asociarían para unir el banco más grande de Estados Unidos con la mayor compañía de comercio electrónico de Norteamérica. La operación otorgaría a JPMorgan acceso a los 100 millones de clientes de Amazon que usan el servicio Prime. La asociación podría ampliarse a otras áreas como una cuenta corriente marca Amazon.

En Asia, Standard Chartered se asoció con Alipay de China para lanzar un servicio de remesas digital que emplea tecnología blockchain para enviar dinero a otro país de manera rápida y barata. El dúo también unió fuerzas con GCash, el brazo de pagos móviles de Globe Telecoms en la Filadelfia para que los individuos puedan mandar dinero entre Hong Kong y Filipinas a través de sus teléfonos celulares. El plan es ampliar el servicio a otros mercados.

4. Diversificación

Si bien sus principales negocios de pagos y préstamos quizás sientan el avance de los competidores digitales, algunos bancos están empleando tecnologías nuevas para entrar en otros mercados.

Dave McKay, el CEO de Royal Bank of Canada (RBC), hace poco reveló su estrategia para convertir al banco más grande de Canadá en una "plataforma" más amplia que ofrezca diversos servicios, desde el registro de una compañía start-up hasta ayudar a sus clientes a alquilar una vivienda por Airbnb.

Cuando los usuarios quieren comprar o vender una vivienda, RBC les ofrece los servicios de investigar los diferentes barrios, mudar muebles, pintar una casa y hasta decidir qué tacho de basura sacar cada semana.

Otros bancos también buscan diversificarse. Barclays ofrece a sus clientes guardar en la nube documentación importante, como pasaportes y actas de nacimiento. Commonweath Bank of Australia brinda a las empresas la oportunidad de comprender los hábitos de consumo de sus clientes a través de su herramienta Daily IQ.

5. Unirse a ellas

Algunos bancos deciden que la amenaza proveniente de la competencia digital es tan grande que simplemente tienen que modificar sus modelos de negocios.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander de España, contó que cuando vio que su hijo usaba un servicio rival más rápido y barato para transferir dinero al exterior se convenció de que Santander debía convertirse en el primer banco internacional en lanzar un sistema de pagos basado en la tecnología blockchain.

Hace cinco años, el banco francés BNP Paribas lanzó Hello Bank como banco digital paneuropeo. Hello Bank ahora tiene más de 3 millones de clientes, incluyendo algunos que obtuvo a través de las adquisiciones de Consorsbank en Alemania y Compte-Nickel en Francia.

Dicho todo esto, la realidad es que no es fácil lanzar servicios nuevos. UBS de Suiza anunció en agosto que estaba cerrando su servicio de inversiones online automáticas SmartWeath a nuevos clientes. Había introducido un servicio de roboadvisor en 2016 como parte de una inversión por u$s 1000 millones apuntado por atraer clientes más jóvenes y expandir su servicio de gestión de patrimonios más allá de los individuosrealmente ricos.

Sin embargo, el banco consideró que el precio del servicio era alto y que la inversión mínima elevada, ambos factores que desalentaban a potenciales usuarios. UBS finalmente llegó a la conclusión de que era limitado el "potencial a corto plazo" del servicio.
 

Fuente: El Cronista