Los bancos argentinos se cuidan más pero aún no miran a sus clientes

viernes, 17 de noviembre de 2017

La sostenibilidad en instituciones financieras es una tendencia mundial que todavía no llegó al país. Los bancos locales cumplen en términos de reciclaje, eficiencia energética y tratamiento de residuos.

A diferencia de lo que sucede en los países del primer mundo, el sistema financiero local todavía no tiene incorporadas las finanzas sustentables, que engloban cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza. Si bien es cierto que los bancos están cumpliendo en términos de reciclaje, eficiencia energética y tratamiento de residuos, lo que vendría a ser la "huella directa", no aplican las mismas pretensiones cuando analizan a sus clientes.

"Prácticamente todos los bancos están cumpliendo con la huella directa, y los que no lo terminaron de hacer, lo están por terminar. Se trata de un porcentaje alto, arriba de un 80%; sin embargo, en cuanto la huella indirecta, que es la que más nos interesa, qué hacen cuando prestan dinero, no vemos lo mismo", comentó Pablo Cortínez, focal point de finanzas sustentable de la Fundación Vida Silvestre.

Estos datos se desprenden de la Segunda Encuesta sobre Sostenibilidad en Instituciones financieras de Argentina realizada por la Fundación Vida Silvestre junto con BID Invest, que toma como muestra el 75% del sistema financiero medido en volumen de préstamos y cuyo fin es concientizar sobre los beneficios de políticas especificas de sostenibilidad y analizar cuánto saben los bancos sobre esta tendencia que es cada vez más elegida en el mundo. El trabajo completo, cuyo anticipo publica El Cronista, será presentado a partir de las 9 en el Sofitel Arroyo por Cortinez y Diego Flaiban (BID Invest).

A nivel global, WWF identifcó la necesidad de tener impactos directos en el medio ambiente a través del sector financiero como una de sus cinco prioridades. Por eso dedició actualizar su anterior diagnóstico, hecho en 2014.

Hace al menos 20 años que se comenzó a hablar sobre finanzas sustentables, lo que implica incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza al análisis de las finanzas. Existen dos perspectivas: una involucra el análisis crediticio tradicional pero también se tiene presente la sustentabilidad, si tiene alguna contingencia o pasivo ambiental. La otra abarca las inversiones responsables, grandes fondos de inversión que solo invierten en negocios con criterios de sustentabilidad.

Cortínez explicó que al momento de dar un préstamo, el banco debe prever el posible daño colateral, como puede ser, por ejemplo, que la producción para la cual el cliente pidió el crédito, esté contaminada; en consecuencia, esta producción puede valer la mitad de lo que originalmente se calculó. Por otro lado, también puede pasar que se proyecten determinadas ventas, expectativas que luego se disuelven porque, al no tener certificados de sustentabilidad, algunos países no están dispuestos a concretar las compras, como puede ser el caso d Alemania. Mientras tanto, por el lado de las inversiones, muchos fondos europeos solo incursionan únicamente en inversiones sustentables y responsables.

El experto agregó que más allá de que ser financieramente sustentable genera una imagen positiva de la entidad, se percibe una mayor concientización sobre los otros beneficios que puede ofrecer: acceso a líneas de instituciones financieras internacionales, el subsidio de tasas y las ventajas en términos de previsiones. "Creció mucho la percepción sobre los beneficios en términos de previsiones. Esto significaría que si la entidad tiene en cuenta los criterios ambientales y sociales a la hora de otorgar un crédito el Banco Central lo podría previsionar menos. Además, esta es la tendencia que se viene", señaló.
 

Fuente: El Cronista