Sin las UVI, el Banco Nación prepara sus propios créditos hipotecarios

martes, 03 de mayo de 2016

Es una adecuación de las líneas vigentes en los últimos años. Prevé una tasa variable que se aplicaría a partir del cuarto año, a diferencia de los préstamos con UVI que lanzó el Banco Central.

A pocas semanas de que el Banco Central pusiera en marcha una nueva herramienta, que sigue a la inflación, para recibir depósitos y otorgar créditos, sobre todo hipotecarios, el Nación prevé lanzar su propia línea para la vivienda sin recurrir a la flamante unidad de medida.

Según informa hoy El Cronista, el directorio del banco estatal nacional trabaja en una reglamentación para poner en marcha una nueva línea de créditos hipotecarios a 20 años. Se mantendrá el esquema vigente en el país de tasa fija por un tiempo y variable a partir del cuarto año. En este caso, el interés se modificará de acuerdo a la evolución salarial.

La entidad que conduce Carlos Melconián no estaba en el grupo de bancos que acordó con el Central lanzar préstamos para comprar inmuebles expresados en la flamante Unidad de Vivienda (UVI). Una unidad de medida que varía de acuerdo al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) el cual, a su vez, está atado al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

A diferencia de los créditos hipotecarios en UVI, que tienen tasa fija, pero están expresados en una unidad que varía; la línea que analiza el Banco Nación mantiene un interés fijo por los tres primeros años y luego varía según el coeficiente de variación salarial, que difunde todos los meses el Instituto de Estadística y Censos (Indec). El tope será la tasa Badlar en pesos de bancos privados.

Requisitos

La tasa inicial estaría "por debajo del 15 por ciento anual", un valor menor al que hoy ofrece el mercado, aunque mucho más elevado que la tasa real que surgiría de un crédito con UVI (alrededor del cinco por ciento).

El destino será la primera vivienda o la vivienda única de una familia.

Entre los requisitos que trascendieron, para la compra del inmueble se otorgarían hasta 1,2 millones de pesos y hasta el 80 por ciento del valor, con una relación cuota ingreso de hasta el 30 por ciento.

En tanto, para cambiar de vivienda, se prestarían hasta 900 mil pesos para cubrir hasta el 100 por ciento de la diferencia entre el precio de compra y de venta de los inmuebles, con un tope del 80 por ciento del valor de la nueva propiedad.

En todos los casos, no se financiarán viviendas cuyo valor de compra o tasación supere los 2,5 millones de pesos.

Ejemplo. Cada 100 mil pesos de crédito, con una tasa nominal del 14,75 por ciento, la cuota inicial será de 1.418 pesos a 20 años de plazo, para lo cual se requerirá un ingreso familiar mínimo de 4.728 pesos.

Si el plazo se reduce a 15 años, la cuota inicial sube a 1.502 pesos por mes (cada 100 mil pesos de préstamo), con ingresos mínimos de 5.008 pesos. A 10 años, la cuota es de 1.718 pesos y el salario de 5.726 pesos.

Esto contrasta con los créditos impulsados por el Banco Central a través de las UVI. En este caso, por un millón de pesos, la cuota a 15 años ronda los ocho mil pesos, frente a los 15 mil de la opción del Banco Nación. En la primera, el pago mensual sube todos los meses por la inflación y, en la segunda, aumentará a partir del cuarto año por el coeficiente salarial. 

Fuente: La Voz