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Queda impune la estafa por un millón al ex banco Provincia

lunes, 25 de junio de 2012

La Cámara del Crimen declaró nula la acusación. Ocurrió en enero de 1995. Ocho personas fueron procesadas. Pero el o los autores no recibirán castigo.

Alguien se quedó con un millón veintidós mil pesos del ex Banco de la Provincia de San Luis y no va a pagar su crimen. Aunque ocho personas estuvieron procesadas en una causa penal durante diecisiete años y medio, al final la estafa quedará impune: la Cámara del Crimen número uno de San Luis declaró nula la requisitoria por la cual una fiscal había pedido, hace doce años, que los juzgaran y condenaran por integrar una asociación ilícita.

Distintas estafas contra el entonces banco de los sanluiseños fueron investigadas en tres causas paralelas y conexas.

De las otras dos, una está en la Cámara del Crimen dos, informó la abogada Velia Guil, de la sala penal de Fiscalía de Estado. La tercera está en el Superior Tribunal de Justicia, “como un enfermo moribundo”, también a punto de quedar en la nada por prescripción, afirmó Guil.

La representante de Fiscalía de Estado adelantó que esta semana va a presentar ante el Superior Tribunal de Justicia un recurso contra la resolución de la Cámara del Crimen uno. Y reveló que lo mismo planea hacer la fiscal de Cámara Diana Bernal.

La estafa que queda impune ocurrió en enero de 1995. Por una ventanilla de la casa central del banco Provincia, en Pringles y Rivadavia, cobraron diez cheques que totalizaron un millón veintidós mil pesos. Eran tiempos de paridad cambiara, cuando un peso valía un dólar.

La chequera a la que pertenecían los diez documentos no era de una cuenta oficial, pero los adulteraron con firmas y sellos falsos de la Subsecretaría de Hacienda y la dirección de administración contable (DAC) de la Secretaría General de la Gobernación.

Desde el cajero, Hernán Funes, hasta el subgerente del banco, el contador Héctor Horacio Stagnitta, fueron investigados y procesados. Según el abogado José Luis Dopazo, defensor del entonces contador del banco, Matías Laborda, los responsables de que el caso quede sin esclarecer son, sobre todo, los policías y los jueces que investigaron el hecho.

“El sumario estaba plagado de irregularidades, hubo órdenes judiciales mal hechas y mal cumplimentadas” por la Policía, afirmó. Detalló que en el inicio de la investigación las casas de los imputados fueron allanadas sin la autorización fundamentada de un juez. “Hicieron los allanamientos solamente con un oficio sin número, es lo único que hay en el expediente, aparte del acta posterior, pero el juez no expresó los motivos por los cuales ordenaba el procedimiento”, asegura.

También fue allanada la sede central del entonces banco Provincia (hoy Supervielle). “En el expediente no está la autorización judicial, pero además lo realizaron durante la noche, un horario prohibido, sin que haya una justificación de un juez para hacerlo a esa hora”, dice. 

Fuente: Diario La República