Banco del Sur, un instrumento regional nacido como política de Estado

lunes, 12 de septiembre de 2011

Contexto: pocas semanas antes de las elecciones presidenciales. Escenario: debate de diputados en el Congreso de la Nación. Asunto: una iniciativa legislativa clave para la economía del país.

Ahora el acertijo. ¿Qué bancada se expresó como sigue?: ?es un instrumento adecuado para obras de infraestructura y desarrollo; vamos a ganar prestigio y liderazgo político; Sudamérica podrá contar así con una institución financiera sobre bases diferentes, entroncadas con nuestro destino común.

La respuesta al interrogante es la ideal para una auténtica política de Estado: ésas fueron las posiciones que sostuvieron las distintas bancadas opositoras de Diputados antes de aprobar (210 votos a favor, ninguno en contra) la iniciativa oficialista de adhesión de Argentina al Banco del Sur.

Argentina se convirtió así formalmente en el cuarto país que ratifica el convenio de creación del Banco del Sur como nuevo organismo de crédito regional (ya lo habían hecho Venezuela, Ecuador y Bolivia), a la espera de la inminente adhesión de Brasil y Uruguay, entre otros.

El Banco del Sur ha sido pensado en 2009 por la UNASUR como su principal herramienta financiera, destinada a promover con recursos propios el desarrollo económico y obras de infraestructura para la región, al cabo de severas lecciones históricas sobre el riesgo de atarse a corrientes de préstamos extrarregionales y en un contexto de crisis, ahora, de esas mismas fuentes, principalmente las del Norte.

Argentina, Brasil y Venezuela harán los principales aportes iniciales del Banco del Sur, a razón de 2.000 millones de dólares cada uno en acciones, en cinco años, seguidos de socios como Ecuador y Uruguay (400 millones), Bolivia y Paraguay (100 millones).
La UNASUR pensó esta fuente de crédito propia en pos del logro de la soberanía alimentaria, energética, de la salud, de los recursos naturales y del conocimiento, y para mejorar la competitividad, el desarrollo tecnológico, la infraestructura, generación y provisión de servicios, la complementariedad productiva intrarregional y la maximización del valor agregado a las materias primas?.
Los argentinos hemos escuchado muchos discursos sobre la necesidad de acordar políticas de Estado que hagan realidad el ejercicio de nuestra soberanía política y económica en un marco de unidad regional. Esta ratificación parlamentaria del Banco del Sur, un proyecto sudamericano estratégico ideado por los presidentes Néstor Kirchner, Evo Morales, Lula da Silva y Hugo Chávez, es ése propósito hecho realidad.

El Banco del Sur no sólo ayudará a reducir asimetrías dentro de la UNASUR y a fortalecer la integración regional. Supondrá en la práctica crear un fondo para desarrollo de proyectos con un capital inicial de 7 mil millones de dólares -y esto es de lo más importante- sin depender de organismos financieros internacionales.

Finalmente, esta iniciativa debe leerse hoy en consonancia con la decisión de avanzar en mecanismos de intercambio comercial con monedas propias y de coordinar el uso de reservas, tomada por los ministros de Economía de la Unión, que constituyeron ya el Consejo Suramericano de Economía y Finanzas.

El Banco del Sur, en fin, forma parte de la construcción de toda una nueva arquitectura financiera para la región, para reducir su vulnerabilidad externa y, en cambio, fortalecer su desarrollo. Si ello suena muy técnico, entonces digámoslo así: es un conjunto de naciones hermanas expresando con el mayor consenso político una necesidad histórica... unir todo el Sur.

Fuente: El Cronista