Préstamos personales: se puede llegar a pagar más del doble según la puerta que se “golpee"

viernes, 10 de junio de 2011

Los créditos al consumo crecen a tasas chinas, acompañando al boom de compras que, por ahora, no muestra señales de agotamiento. Sin embargo, las cuotas que deben afrontarse a fin de mes resultan ser muy diferentes entre un banco y una financiera. ¿Cuánto se abona por $10.000, a 12 y 24 meses?

En estos años en donde el "superconsumo" domina la economía, la mayoría de los argentinos no encuentran demasiados reparos en adelantar compras y dejar de lado el ahorro que, por otra parte, no tiene como aliados ni al dólar ni al plazo fijo.

Así las cosas, los préstamos personales no paran de escalar. Incluso, ya compiten de igual a igual -en cuanto a crecimiento- con las tarjetas de crédito.

 

Sucede que la constante suba de precios ha generado una suerte de "confusión" que hace que se asocie - y se confunda - el concepto de consumo con el de inversión.

Y así se ha generado la idea de que "se ahorra comprando", habida cuenta que:

Es preferible tener algo hoy, porque no se sabe si se podrá adquirir ese bien mañana.

Se dé algún imprevisto que obligue a los comercios a cortar con los planes de varias cuotas, a tasa fija y en pesos.

La inflación devore las subas salariales, en un contexto en el que el dólar permanece anclado.

En su intención de optimizar sus compras, los argentinos que se suben al tren consumista encuentran un doble desafío:

Buscar el mejor precio del mercado, habida cuenta de que éste puede llegar a tener hasta 6 valores distintos (ver nota: Paradoja: pese a la inflación "se castiga" el uso de efectivo y un producto puede tener hasta 6 precios distintos).

Encontrar la mejor financiación posible, comparando el costo de los créditos personales con la compra vía tarjeta.

En relación a este último punto es donde se suele ingresar en un gran laberinto, habida cuenta de las condiciones de financiamiento que ofrecen las diferentes entidades financieras.

Costo financiero vs. tasa nominal
Las entidades que cobran las mayores tasas nominales de interés, según las cifras que publica mensualmente el Banco Central son:

 



Tal como se observa en el cuadro todas ellas -en su mayoría no bancarias- cobran una tasa anual que va del 80 a un 96% por un préstamo personal, con el Banco Columbia a la cabeza.

Estos porcentajes resultan ser sustancialmente superiores a los de los bancos líderes del mercado, que se mueven en una franja que va del 30 al 40 por ciento.

 

 

Las cifras enunciadas son apenas una parte de la historia, ya que a las mismas se le deben sumar otros componentes -como ser los gastos administrativos y de seguros, entre otros- que conforman el llamado Costo Financiero Total (CFT).

La importancia de este último es clave, habida cuenta de que un banco puede mostrar una tasa menor que otro pero, en realidad, la cuota mensual puede resultar muy superior.

"Deben contemplarse todos aquellos puntos que suelen formar parte de la letra chica del contrato", remarca Gustavo Giraldez, de ZonaBancos.com.

Si se consideran estos factores, el cargo total puede trepar hasta un 240% anual -como es el caso de Compañía Financiera Argentina- o a un 220%, tal como sucede con la firma Del Plata:

 


Si se comparan estos últimos con las tasas nominales, surge que la brecha -en muchos casos- supera con holgura "las dos veces" llegando a ser de tres, tal como sucede con Compañía Financiera Argentina.

Los bancos líderes, más "baratos"
Si se consideran los bancos líderes los costos se reducen notablemente pues, en ninguno de ellos, llegan al 80% anual.

 

 

Si bien es cierto que las tasas de interés y el costo financiero total son altos, también es verdad que la alta inflación que ostenta el país impide reducir las mismas a valores "más razonables".

Aun así, el promedio del sistema se ubica en torno del 55%, vale decir, más del doble que la inflación estimada para el año.

¿Cuánto se paga por $10.000 a 12 meses?
La disparidad de tasas y los elevados costos que deben afrontarse en un crédito personal hacen que, si se considera un préstamo de $10.000 a cancelar en 12 meses, el particular -dependiendo la entidad que elija- pueda llegar a pagar hasta una vez y media más.

 

 

Por ejemplo, si lo solicita en un banco de primera línea deberá abonar cuotas de entre $900 y $1.000 mientras que, si lo pide en Compañía Financiera Argentina o Del Plata, los desembolsos alcanzarán los $1.500 por mes.

 



Esta diferencia hace que el particular -para cancelar el crédito- termine, en un caso, destinando unos $17.000 mientras que en el otro, unos 11.200 pesos.

"Es realmente notoria la brecha entre los costos totales atados a un préstamo que ofrecen los bancos de primera línea en relación a los de las entidades no financieras", recalca Rodrigo Benítez, economista del estudio Alpha.

¿Cuánto se paga por $10.000 a 24 meses?
Según la entidad en la que se tramite un crédito, siguiendo con el ejemplo de los $10.000, se puede llegar a pagar hasta un 60% (a 12 meses) o casi el doble (si se solicitan 24 cuotas).

Así por ejemplo, quien lo tramita en el Nación, a dos años, deberá cancelar unos $511 por mes, por lo que terminará restituyendo unos 12.200 pesos.

 

En el extremo opuesto, si lo hace en una financiera, como Del Plata, deberá abonar unos 22.800 pesos.

 

Entre un caso y otro la diferencia es, ni más ni menos, que el monto original solicitado ($10.000).

Tema de confusión
Un tema que se presta a confusión suele ser el de asociar el monto final de devolución (cantidad de cuotas por el valor de la misma) con el costo financiero total del préstamo.

En tal sentido, es importante aclarar que:

• Muchos cargos administrativos suelen ser cobrados (y descontados) al momento "cero" de acreditar los fondos, de modo tal que el importe recibido resulta menor.

• Además, los intereses se aplican sobre los saldos adeudados y no sobre el monto inicial.

El "juego" de las diferencias
Federico Bragagnolo, economista senior de Econviews, afirma que "el principal factor que incide en esta diferencia de costos que muestra el sistema financiero argentino es el nivel de riesgo que cada entidad está dispuesta a asumir".

"Los bancos solicitan más requisitos al momento de otorgar un préstamo personal, mientras que las financieras tienen pocos requerimientos. Y eso eleva el costo financiero total, porque deben cubrirse más ante el riesgo de impagos ", apunta el analista.

Y afirma: "Estas últimas entidades lo que hacen es abastecer la demanda de muchas personas que no cumplen con las condiciones exigidas por las de primera línea, pero lo hacen aplicando un costo mayor".

Otro de los factores que influye es la posibilidad con la que cuentan los bancos de mayor renombre para poder fondearse en condiciones más ventajosas.

Benitez remarca que "mientras que éstos se fondean con depósitos a la vista y plazos fijos que, en promedio, les cuestan 4 puntos, las financieras lo hacen por medio de fideicomisos, por los que abonan entre 15 y 20 puntos".

Si se analiza la estructura de negocios, también debe tenerse en cuenta, entre otras cosas, las diferencias de los gastos de administración.

"Las financieras y las cajas de crédito tienen mayores pérdidas en este sentido. Y no porque sean menos eficientes, sino porque deben llevar adelante una mayor cantidad de operaciones por montos muy chicos", destaca Benitez.

Además de fondearse a tasas más altas y prestar montos reducidos -que hace que aumente el peso de los cargos administrativos- otro factor que influye es el costo de logística: "La estructura requerida es más onerosa", argumenta Guillermo Barbero, socio de Deloitte.

"Por ejemplo, para impulsar estos créditos de montos bajos muchas veces suelen colocar personal dentro de cada comercio, que requiere ser atendido por dos o tres personas incluso los fines de semana", recalca el experto.

Buenas perspectivas, pese a las altas tasas
Consultados por iProfesional.com, varios economistas consideran que pese a estos niveles de tasas, las perspectivas del segmento siguen siendo alentadoras.

Para Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, los préstamos personales "forman parte de un mercado que tiene incentivo. La disponibilidad crediticia, seguramente, va a ir aumentando en el futuro".

En la misma línea, David Mermelstein, de Econviews, pronostica que "continuará la tendencia alcista actual, ya que los créditos asociados al consumo van a mantenerse fuertes hasta los comicios". 

Fuente: iProfesional