EN MAYO, CON UNA FUGA DE U$S 2.000 MILLONES, LOS PLAZOS FIJOS EN DÓLARES SUBIERON U$S 200 MILLONES

La mayor parte de los dólares que compra el público va al colchón

lunes, 06 de junio de 2011

Como contracara de la dolarización que tuvo lugar en las últimas semanas, los depósitos en pesos redujeron a la mitad el ritmo de suba por segundo mes consecutivo.

La fuga de capitales entendida como formación de activos externos? alcanzó en mayo un récord en el año: la cifra de dolarización superó los u$s 2.000 millones (sin contar las divisas que salieron del país). Sin embargo, gran parte de los dólares que adquirió el sector privado (tanto de particulares como de empresas) fue a parar abajo del colchón o a cajas de seguridad.
La conclusión se desprende al observar el crecimiento de los depósitos del sector privado. Desde el Banco Central (BCRA) aseguran que buena parte de la dolarización va a parar al sistema bancario. La semana pasada, la titular del ente oficial, Mercedes Marcó del Pont, admitió que el fenómeno tiene que ver con un cambio de portafolios; o sea, que muchos agentes económicos, minoristas y personas jurídicas se están yendo de pesos a dólares. Pero advirtió que ahora parte de esos dólares vuelven al sistema como depósitos a plazo fijo, y parte queda atesorada, como dólares que quedan en el país. No obstante lo cierto es que, por un lado, el stock de las colocaciones a plazo en moneda dura en el último mes, apenas se movió. Con una fuga arriba de u$s 2.000 millones (teniendo en cuenta sólo lo liquidado por el campo y las intervenciones del BCRA), en mayo los plazos fijos en dólares se incrementaron sólo en u$s 200 millones.Si bien hubo una aceleración respecto de abril, resulta poco relevante en relación al nivel de fuga. Los depósitos en pesos, en tanto, se siguen desacelerando: aumentaron $ 1.740 millones contra $ 2.500 millones en abril y $ 4.100 millones en marzo.
Otro dato que denota que los dólares comprados por el público son para atesoramiento es que las reservas internacionales no crecen. Del enorme caudal de divisas que ingresó del sector agroexportador (liquidó más de u$s 2.900 millones en mayo), el Central compró cerca de u$s 800 millones. Si el sector privado colocara todos los dólares, o gran parte de ellos, en los bancos, esas divisas irían a parar directo a las arcas del BCRA. Hoy, la cuenta corriente en moneda extranjera de la entidad cuenta con u$s 9.228 millones al 20 de mayo. Esto quiere decir que del total de casi u$s 16.000 millones de depósitos en moneda dura de todo el sistema, prácticamente la mitad se coloca en el Central. Las entidades financieras están excediendo el encaje fijado por el BCRA y giran esos dólares ociosos al organismo porque los préstamos en moneda extrajera tienen sus limitaciones y tampoco crecen. Es decir, que cuanto más suben los plazos fijos en dólares, los bancos deberían estar colocando aún más dinero que se computarían en las reservas?. Pero las reservas en mayo (y en el año) no registraron movimientos. Comenzaron y terminaron el mes en u$s 52.000 millones.
En la entidad monetaria aseveran que no hay tensión en el mercado de cambios. Y vale decir que lo hechos convalidan la afirmación. Si bien las reservas no crecen (porque además se paga deuda con ellas), el Central no está comprando todos los dólares que podría y la demanda del público es sostenida, no hay señal alarma. Y el BCRA tiene poder de fuego para controlar cualquier imprevisto.
 

Fuente: El Cronista