ENTRARON EN VIGENCIA LOS NUEVOS CONTROLES CAMBIARIOS

Hubo caos operativo y más demanda de dólares en la city

miércoles, 09 de junio de 2010

Demoras y quejas se sumaron a un mayor interés minorista. Se exige a cada cliente una declaración que confirme que no sobrepasó en el sistema el tope impuesto

La jornada cambiaria de ayer se caracterizó por un gran caos operativo, que trabó algunas transacciones. Los bancos tuvieron que adecuarse, un poco a las apuradas, a las nuevas normativas de control para la compra-venta de dólares establecidas por el Banco Central (BCRA), en conjunto con la AFIP y la UIF, que arrancaron ayer. A través de la circular 5085, la entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont, dictaminó que las empresas e individuos que compren más de u$s 250.000 por año deberán presentar una justificación patrimonial que los habilite a adquirir esas divisas. Al mismo tiempo, cualquier individuo o compañía que quiera comprar más de u$s 20.000 por mes (el excedente de ese límite) deberá hacerlo a través de pesos que provengan de una cuenta bancaria (ya se por transferencia o cheque).

El punto de controversia surge a partir de que el grueso del trabajo recae en las espaldas de las entidades financieras, debido a que quedó relegada a los bancos y casas de cambio la tarea de monitoreo y control. La norma establece que la entidad vendedora deberá constatar que los montos adquiridos son compatibles con la Declaración Jurada de Ganancias y Bienes Personales del comprador (o el Balance, si se trata de una empresa) o, en su caso, pueden justificarse por hechos o ingresos posteriores. Según confirmó el propio vicepresidente del BCRA, Miguel Pesce, aquellas entidades y clientes que no cumplan con lo establecido se someterán al régimen penal cambiario. Es decir, que habrá castigos para las entidades y el cliente en caso de incumplimiento.

En esta línea es que en los bancos estalló el temor y el afán por asegurarse de cada operación realizada y, así, cubrirse de posibles condenas. “Hoy–por ayer– resultó un desorden el modus operandi de la jornada. Como banco, de un día para el otro, estamos obligados a exigirle a cada cliente una declaración jurada en la que confirmen que no han superado el tipo de u$s 250.000 en todo el sistema. Porque de lo contrario, quedamos pegados a la operación. Y eso no sólo informarlo en todas las sucursales, también hay que digitalizar datos. No se puede hacer de un día para el otro”, retrucó el jefe de mesa de una importante entidad financiera.

Desde otro banco extranjero líder revelaron que las nuevas normas generaron algunos roces con los clientes, que terminaron por retrasar las transacciones. “Si el comprador no acepta firmar la declaración jurada de que no sobrepasó el límete de u$s 250.000 por compras en otras entidades, nos vemos obligados a no efectuar la venta”, manifestaron desde la entidad.  

Fuente: El Cronista