Las tasas a corto plazo en EE.UU. entran en terreno negativo

lunes, 23 de noviembre de 2009

Por primera vez desde la última crisis de liquidez, la fuerte demanda de títulos de deuda pública revirtió la tendencia. Las razones del cambio

Las tasas de interés a tres meses de los bonos a tres años en Estados Unidos registraron el jueves tasas negativas por primera vez desde la última crisis de liquidez.

La fuerte demanda de títulos de deuda pública a corto plazo en la recta final del año provocó una nueva situación de tasas negativas. La primera vez que el mercado vivió una situación parecida -desde que el Gobierno de los Estados Unidos comenzó a vender bonos en 1929- fue en diciembre de 2008 y se produjo como consecuencia del exacerbado interés de los inversores por preservar su capital tras el colapso de Lehman Brothers.

“Los fondos de inversión siguen comprando con fuerza deuda pública por la seguridad que ofrecen este tipo de activos. Además, los gestores están deshaciendo posiciones y entrando en otras más seguras tras un buen ejercicio y no quieren estropear las ganancias conseguidas durante el año.

A esto hay que sumar las compras del sector financiero, ya que los bonos avalados por el estado requieren menor consumo de capital a las entidades que cualquier otro tipo de activo, agregó el sitio Cotizalia.

De hecho, las entidades financieras se lanzaron a comprar deuda estatal de cara a maquillar sus balances a finales de año, lo que, en su opinión, sigue poniendo de manifiesto que las distorsiones siguen presentes en el mercado financiero más de un año después de la quiebra de Lehman, según apunta Financial Times.

“El creciente apetito por la deuda pública a corto plazo refleja el esfuerzo que están realizando las entidades financieras para presentar a inversores y reguladores unos pulcros resultados empresariales un esfuerzo denominado window dressing en Wall Street”, apunta el diario.

Las tasas de interés en Estados Unidos se encuentran en niveles históricamente bajos entre el 0% y el 0,25% y no se esperan incrementos a corto plazo. La Reserva Federal redujo por última vez los tipos de interés hace casi un año, en diciembre de 2008.

Las necesidades de capital del Gobierno de Barack Obama para financiar los programas de estímulo puestos en marcha para salir de la recesión y su déficit público provocó en los últimos meses una auténtica avalancha de emisiones de deuda pública.

El Departamento del Tesoro prepara para la próxima semana una subasta récord de 118.000 millones de bonos a dos, cinco y siete años. En octubre, la deuda pública comercializada fue de u$s6,95 billones, tras alcanzar la cifra récord de 7,01 billones en septiembre.

Según algunos expertos, aseguran que esta situación histórica de bajas tasas de interés puede alimentar las posiciones cortas. Esta estrategia supone tomar prestadas acciones y venderlas con la esperanza de recomprarlas a un menor precio y conseguir un beneficio.

Fuente: www.iprofesional.com