A la hora de pedir dinero prestado, lo primero es la familia

lunes, 16 de noviembre de 2009

Según un estudio, al momento de afrontar un gasto inesperado de $2.000 el 43% de los argentinos recurre a la ayuda de sus familiares y un 19% a los amigos

En un escenario de bolsillos flacos por aumentos salariales que no alcanzan para cubrirse de la inflación real, al momento de pedir una “soga” para cancelar deudas o sortear algún imprevisto económico el 43% de los argentinos recurre a la ayuda de su familia y un 19% a los amigos, según revela un estudio.

Al respecto, Constanza Cilley, directora de Investigaciones de TNS Argentina, comentó: “Los resultados nos muestran la fuerza que tiene la familia y la amistad en nuestro país, ya que además de fuente de consejo, compañía y afecto, aparecen como la principal fuente de financiación ante necesidades imprevistas”.

TNS realizó la “Encuesta de Vulnerabilidad Financiera y Conocimiento sobre Finanzas” entre los argentinos con el propósito de indagar sobre los hábitos y comportamientos de las personas al respecto. La encuesta fue desarrollada en conjunto con profesores de Harvard Business School y de Dartmouth College en agosto

Al preguntarles en particular acerca de la probabilidad de que puedan conseguir $2.000 de surgir una necesidad inesperada en el próximo mes, el 55% afirmó que podría lograrlo contra un 34% que sostiene lo contrario, y un 11% que no sabe.

Al analizar los resultados entre los distintos segmentos sociodemográficos, los hombres afirmaron con mayor frecuencia que las mujeres estar seguros de conseguir el dinero (59% vs. 50% entre las mujeres).

Asimismo, la proporción de menciones afirmativas también aumenta a mayor nivel educativo (82% entre los universitarios vs. 67% en los secundarios y 42% entre los primarios) a mayor nivel socioeconómico (90% en la clase alta y media alta vs. 70% en la clase media y 41% en la clase baja) y en Capital Federal respecto del GBA y el Interior del país (85% vs. 50% y 51% respectivamente).

Se preguntó también a los argentinos respecto de cómo pensaban que podrían conseguir los fondos necesarios para afrontar un gasto inesperado de $2.000. La respuesta más mencionada con un 43% fue el pedido de préstamos o ayuda a los familiares, seguida por un 19% que acudiría a sus amigos.

De esta manera, se destaca el rol importante que tiene la red social personal entendida como el apoyo que puede conseguir una persona de parte de su familia y amigos.

También, dos de cada diez mencionaron la utilización de los ahorros como medio de solventar el gasto (19%), y sacar un préstamo sin garantía (16%). Finalmente uno de cada 10 o menos señalaron otras fuentes de financiamiento como trabajar horas extras o conseguir un segundo empleo, vender cosas excepto la casa, obtener un adelanto de sueldo, usar tarjetas de crédito, empeñar algo, sacar un crédito usando la casa como garantía o una segunda hipoteca, y vender inversiones.

Observando la información recogida a través de los segmentos sociodemográficos, se pueden advertir algunas diferencias. El pedido de préstamos o ayuda a la familia es la primera mención en todos los segmentos salvo entre los de educación universitaria, en donde el recurso de los ahorros adquiere mayor preponderancia.

Por su parte, entre quienes afirman que pedirían prestado a sus amigos, los porcentajes son algo mayores entre los jóvenes de 25 a 34 años, en la clase media y en Capital Federal.

Respecto de quienes recurrirían a sus ahorros para financiarse, las respuestas aumentan entre los hombres, en la clase alta y media alta, en la Capital Federal, y – como se mencionó antes – entre los universitarios. Finalmente, las horas extras son más mencionadas por los hombres y los jóvenes de 18 a 24 años.

Fuente: www.infobaeprofesional.com