Pese a la abundancia de dólares, el crédito no crece y la inversión cae

viernes, 30 de octubre de 2009

La falta de demanda de la gente y las empresas determinó que en octubre el volumen de créditos creciese menos de 1%. Las compañías estarían financiándose vendiendo los dólares que compraron antes de las elecciones.

Un brusco aumento en la cantidad de dólares, con tasas de interés cercanas a cero en EE.UU., determinó que los inversores se lancen a buscar ganancias.

Uno de los caminos elegidos fue comprar acciones y bonos de países emergentes, que determinó que todos los mercados de la región (Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, etc.) tuviesen entrada de dólares y suba de mercados.

Una suerte de fiesta financiera que se goza hoy por el exceso de dólares, y que probablemente tendrá el costo de una mayor inflación a nivel mundial.

La Argentina está aprovechando parte de la oleada favorable.

Los precios de los bonos crecieron en promedio más de 130% en el último año.

En octubre, por primera vez en dos años, se revirtió el proceso de fuga de capitales.

El Banco Central, que este mes ya compró US$ 1.300 millones (más que la suma de los dos meses anteriores), podrá mostrar que recuperó las reservas perdidas en agosto, cuando pagó más de US$ 2.000 millones por los bonos Boden 2012.

Y, como dato adicional en un camino hacia la normalización, en lo que va del mes los depósitos privados en pesos crecen 2.000 millones y, por segunda vez en dos años, bajan los depósitos en dólares.

Ante la oferta bancaria que se viene, la gente no parece dispuesta aún a volver a endeudarse

Los datos positivos cobran relevancia pero no logran tapar indicadores de desconfianza muy palpables en estos días.

Uno de ellos es que, a pesar de la suba de depósitos y de la gran cantidad de liquidez que tienen los bancos, el crédito prácticamente no crece.

La falta de demanda por parte de la gente y las empresas determinó que en el mes, el volumen de crédito creciese menos de 1%, casi nada.

Seguramente en las próximas semanas los bancos aumentarán la oferta de préstamos personales, pero la gente no parece dispuesta aún a volver a endeudarse.

Las empresas, por su parte, estarían financiándose hoy vendiendo los dólares que compraron como precaución antes de las elecciones.

El freno del crédito tiene, en parte, su correlato en lo que pasa con la caída de la inversión.

Para el INDEC la inversión cae a razón de 15%, mientras que para los privados lo haría entre 25 y 30 por ciento.

Todos los resultados son negativos e indicativos de que el buen viento financiero de los últimos 60 días no habría logrado aún doblegar la caída en la actividad económica.

Un indicador elocuente es que la importación de bienes de capital en los primeros nueve meses del año está cayendo 29%.

La fiesta financiera por la fuerte emisión monetaria de EE.UU. se traducirá en inflación a nivel mundial

El gasto aumenta casi cinco veces más rápido que los ingresos. Mientras uno lo hace al 29%, los otros aumentan sólo 6%.

La intención oficial de seguir con esta política explica, entre otras cosas, porqué el Gobierno aceptó la propuesta de tres bancos (Barclays, Citi y Deustche) para hacer el canje de deuda con los bonistas.

Para que el gasto público siga creciendo, el Gobierno opta ahora por favorecer el financiamiento como puente hasta que lleguen los dólares de la exportación de soja.

Es en este contexto en el que los economistas comenzaron a aumentar las previsiones de crecimiento para el año próximo, un dato sobre el que el Gobierno intentará arrancar su campaña política.

Hay condiciones para cifras de crecimiento mejores en 2010, pero también aparece en el horizonte el fantasma de más inflación.

Curiosamente ese riesgo aparece cuando día a día se consolida la idea de que el dólar se puede quedar quieto por varios meses.

Los planetas financieros se volvieron a alinear a favor para la Argentina. Falta ver si la confianza reaparece.

Fuente: www.ieco.clarin.com