Fuerte ajuste de las bolsas en todo el mundo

jueves, 29 de octubre de 2009

Con una caída del 6%, Buenos Aires lideró las bajas

Los inversores parecieron admitir ayer, con una rápida reorientación en sus apuestas de negocios, que la salida de la crisis global tal vez sea menos vigorosa de lo que imaginaban.

Con una ola mundial de ventas, que dejó bajas del 2 por ciento en los mercados centrales y derrumbes que llegaron al 6 por ciento entre las plazas emergentes (el caso de la Bolsa porteña), parece haber comenzado una corrección en los precios de los activos más negociados, que, en los últimos días, "sintieron" la competencia de un dólar que vuelve a mostrarse fortalecido por la demanda de los que prefieren tomar coberturas ante un horizonte menos despejado de lo que creían.

La abrupta baja en la confianza del consumidor en EE.UU., conocida anteayer, y el inesperado retroceso del 3,6% en la venta de viviendas nuevas en septiembre (el primero tras cinco meses de subas) parecieron convencer a los inversores de que la "exuberancia irracional" sobre la que venían advirtiendo algunos analistas podía ser real. Pero los síntomas de una mayor cautela ya se habían manifestado en la aceleración mostrada en las semanas previas por las "ventas en corto", que delataron la mayor predisposición inversora a una toma de ganancias.

En Europa la bolsa que lideró las pérdidas fue la de Fráncfort, cuyo índice DAX bajó 2,46%. Pero no le fueron en zaga la bolsa londinense (-2,32%), la parisina (-2,14%) y la madrileña (-1,76%). En Wall Street, el Dow Jones industrial cedió 1,2%; el S&P 500, 1,95%, y el tecnológico Nasdaq cayó 2,7%, en una rueda en la que la búsqueda de coberturas hizo subir por segundo día consecutivo el precio de los bonos del Tesoro de EE.UU. (lo que deprimió en 4 puntos el rendimiento del título a 10 años, que quedó en 3,41% anual), después de que ese organismo emitió otros US$ 41.000 millones en bonos por vencer en cinco años con la mayor demanda para este tipo de títulos en dos años.

El telón de fondo fue el marcado rebote que el dólar evidencia frente al euro desde el lunes pasado, lapso en que la divisa europea se alejó progresivamente del nivel de US$ 1,50 para estacionarse ayer en US$ 1,4714. Esta persistente corrección ayer hizo mella en todas las monedas emergentes, a excepción del peso argentino, cuya valorización está vinculada con la suerte de las commodities, como el dólar australiano, que cayó 2% en el día.

La combinación de ambos factores volteó a las bolsas emergentes (la de México lleva 6 ruedas en baja y San Pablo perdió 4,75%) con particular impacto en la Bolsa porteña (-6%), que venía esquivando la corrección por la inyección de ánimo que había recibido por el anuncio del canje.

Fuente: www.lanacion.com