Advierten que la depreciación del real sería de corta duración

jueves, 22 de octubre de 2009

La moneda brasileña comenzó a apreciarse frente a la divisa estadounidense en marzo, provocando pérdidas en el sector exportador

Los avances del dólar frente al real brasileño producto de un nuevo impuesto a las inversiones extranjeras podría ser de corta duración, al tiempo que también podría quitar algo de brillo a los encargados de formular políticas económicas.

El lunes por la noche, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, anunció un impuesto del 2% a las inversiones extranjeras en activos de renta fija y variable.

Mantega expresó con franqueza que el propósito de la medida era dar soporte al dólar frente a la apreciación de la moneda brasileña, el real. Un real fuerte, afirmó, está "poniendo en riesgo a las empresas locales".

Según The Wall Street Journal, ese riesgo proviene en parte de las importaciones baratas, que aumentan su participación de mercado entre los consumidores brasileños, y en parte de las exportaciones que pierden competitividad debido a la fortaleza de la moneda local.

El real comenzó a apreciarse en forma significativa en marzo cuando Brasil empezó a salir de la recesión. En lo que va del año, la moneda se ha apreciado cerca de un 35% en relación al dólar.

Sin embargo, la fortaleza de la moneda local ha afectado la balanza comercial de Brasil. En septiembre, el superávit comercial del país cayó a u$s1.300 millones frente a los u$s3.100 millones de agosto y los u$s2.800 millones registrados en septiembre de 2008.

Las cifras de septiembre mostraron un estancamiento de las exportaciones respecto de agosto, en US$13.900 millones, pero un aumento de las importaciones, a u$s12.500 millones frente a los u$s10.800 millones del mes anterior.

"Hoy, los exportadores brasileños de productos manufacturados y semimanufacturados están perdiendo dinero", señaló José Augusto Castro, vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil. "El impuesto del 2% a la inversión extranjera podría ayudar a apuntalar el dólar al principio, pero el efecto será muy temporal".

En los primeros minutos de negociación del martes, el real se depreció alrededor de un 1,7% frente a la sesión anterior a 1,74 reales por dólar. Sin embargo, según señaló Standard Chartered Bank en una breve nota de investigación, el impuesto "probablemente no tendrá mucho efecto más allá de la reacción refleja".

El banco destacó, en particular, que la reciente fortaleza del real está relacionada principalmente con la debilidad general de la moneda estadounidense en los mercados mundiales, no sólo en Brasil.

Comentarios similares se repitieron el martes por la mañana entre los analistas. Danske Markets, en una nota de investigación, asignó un valor a tres meses para el real de 1,75 por dólar, en tanto la moneda podría fortalecerse ligeramente después de eso a medida que la economía brasileña continúa su robusta recuperación en 2010.

Tras la decisión, Mantega quedó bajo el fuego cruzado de las críticas, restando méritos a su reputación del hombre que guió a Brasil de manera segura a través de la crisis económica internacional.

Por una parte, el representante de los exportadores José Augusto Castro dijo que "el impuesto del 2% está lejos de ser suficiente. Como mínimo tendría que ser del 5% para tener algún efecto duradero".

Por la otra, el economista Jankiel Santos del fondo de inversiones BES de São Paulo, señaló que "no recibimos bien este tipo de medidas, en especial, porque consideramos que el real podría debilitarse el próximo año debido al deterioro de la balanza de cuenta corriente. No se requería otra fuerza para la depreciación".

En septiembre, el Banco Central de Brasil entregó su primera proyección para el déficit de cuenta corriente de 2010: una cifra enorme de US$29.000 millones. La proyección del banco para 2009 es de un déficit de US$18.000 millones.

El gobierno también fue perjudicado por una falta de coordinación. El viernes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, incluso negó la existencia de estudios destinados a aplicar un impuesto a las inversiones extranjeras.

El lunes por la noche, un nervioso Mantega declaró a la prensa que había "convencido sólo esta tarde al presidente" sobre la necesidad del impuesto.

Fuente: www.infobaeprofesional.com