Con el dólar planchado, las inversiones en pesos atrapan el interés de los ahorristas

miércoles, 07 de octubre de 2009

La divisa estadounidense no da “signos de vida” y las expectativas de una fuerte alza se derrumbaron. Particulares vuelcan sus tenencias a moneda local: depósitos, acciones o bonos.

El panorama financiero luce más calmo. Las expectativas de una disparada del dólar se disiparon y esto deja lugar a que los particulares se animen a volcarse a las inversiones en pesos.

El clima internacional mejora y estimula a los capitales a acercarse a los mercados emergentes. En tanto, las expectativas de un sinceramiento de las estadísticas de inflación y de un acuerdo con los organismos multilaterales de crédito y los holdouts han reducido el riesgo de invertir en activos en moneda local.

Hoy en día, la fuerte expectativa de devaluación se ha apaciguado. El tipo de cambio no se mueve de $3,85 por dólar desde hace un mes y medio. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), en donde se negocia el precio futuro de la divisa, se pronostica un valor de $3,92 a fin de año, cuando en el primer semestre, las expectativas pasaban cómodamente la barrera de los $4. La rentabilidad de apostar a activos en esa moneda se ha recortado a un 8,16 por ciento.

“La estabilidad del dólar, un posible avance en un acuerdo con el FMI, Club de París y holdouts y el sinceramiento de las estadísticas de inflación favorecen la rotación de las carteras de activos dolarizados a pesos”, dijo Sabrina Corujo, analista de Portfoliopersonal.com.

Desde ya que la elección acerca de qué activos elegir, dentro del abanico de posibilidades, dependerá de cuán conservador, o amigo del riesgo, sea el inversor.

Después del auge que los valores en pesos vivieron a mediados de septiembre, hoy el apetito está estable, pero los inversores no vuelven al dólar, afirmó Corujo.

De hecho, a la espera de un acuerdo con el FMI, algunos títulos en pesos crecieron más del 6% este lunes.

Plazos fijos

La tasa de interés con que los bancos remuneran los depósitos a plazo del sector privado ha bajado a poco más del 12% promedio para las colocaciones mayoristas. Asimismo, el alto nivel de liquidez que tienen y el contexto más benévolo disminuyen la necesidad de elevarla.

Este rendimiento no compensa la inflación calculada por las consultoras, del orden del 14%, pero tampoco frena a los ahorristas a volcarse a los bancos porque resulta más atractivo que el dólar.

Es así como, los plazos fijos en pesos aumentaron $4.388 millones entre julio y el 18 de septiembre último, según los datos publicados por el Banco Central (BCRA).

Títulos públicos

Si de apostar a la deuda pública se trata, hay varias opciones según el perfil de los inversores. Los más especulativos u optimistas sobre el panorama futuro eligen los bonos que vencen a largo plazo. Son los que mayor rendimiento arrojan pero también los más riesgosos. Sus ganancias dependen de que el Gobierno concrete el acercamiento a los mercados de crédito internacionales.

Por lo pronto, el riesgo país bajó a 807 puntos básicos, reduciéndose así la sobretasa que pagan los bonos del tesoro argentino respecto a los estadounidenses.

Tras el canje de títulos que ajustaban por CER, que cerró el Gobierno el mes pasado, y con la perspectiva de que las emisiones futuras se harán bajo esta modalidad, los títulos públicos que ajustan por la Badlar (la tasa que pagan los bancos por los depósitos superiores a $1 millón) comenzaron a ganar espacio en las carteras de inversión.

¿Cuáles son los títulos que ajustan por CER y cuáles por Badlar?

El único bono que ajusta por tasa Badlar es el Bonar 2014 lanzado a principios de año. En el último mes subió 5,41% y hoy rinde un 23%. Paga intereses trimestralmente y la amortización a su vencimiento, en 2014.

Pero los inversores están focalizados en los bonos que ajustan por CER, ante la perspectiva de que el Gobierno llegará a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y pagará la deuda con el Club de París y a los bonistas que no entraron al canje.

Los movimientos del nuevo ministro de Economía, Amado Boudou, direccionados a darle mayor credibilidad al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que confecciona el índice de precios al consumidor sobre cuya base se calcula el CER, dieron un fuerte impulso a la negociación de los títulos que ajustan por ese índice.

Según los analistas, más allá del fuerte incremento registrado, aún tienen espacio para seguir ganando. Muchos bonos todavía cotizan bajo la par y están lejos del buen desempeño que muestran los títulos públicos emitidos por los países de la región. Aunque su performance dependerá de las decisiones políticas que se tomen de aquí en adelante.

A nivel provincial, las letras en pesos a corto plazo -hasta 182 días- que emite la Ciudad de Buenos Aires son lo más apetecible para carteras conservadoras. El rendimiento es sólo del 14%, pero es superior a la tasa de los plazos fijos. “Dentro de las emisiones de corto plazo y poco riesgo es de las más interesantes que puede haber”, dijo Corujo.

El tramo más largo de la emisión ajusta por Badlar. Pero todas las letras pagan el capital e interés al vencimiento.

Cheques de pago diferido y fideicomisos financieros

Los rendimientos de los cheques de pago diferido (CPD) y los fideicomisos financieros (FF) arrojaron en septiembre los siguientes resultados:

•La tasa promedio ponderado de los CPD Avalados cayó dos puntos respecto de agosto, hasta 14,48% anual.

•La de los Patrocinados siguió el mismo camino hasta ubicarse en 20,71 por ciento.

El volumen negociado se viene recuperando desde junio y llegó el mes pasado hasta los $85,6 millones, un 37,5% por encima del 2008, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).

Por su parte, los CPD son activos líquidos que permiten a los inversores salirse de esa posición rápidamente. Y los operadores los prefieren porque, según el plazo, rinden más que los plazos fijos y las cauciones bursátiles.

Después del ruido que generaron los concursos preventivos de las cadenas de electrodomésticos Bonesi y Otero y los problemas financieros de Bazar Avenida, el volumen negociado de los fideicomisos se está recomponiendo, de la mano de la mayor liquidez que está teniendo el mercado de capitales.

Pero el rendimiento es aún más bajo que antes. Un fideicomiso rendía un 21,5% promedio al inicio del año y hoy corta por debajo del 15 por ciento. Aunque se trata de uno de los productos más atractivos para los inversores minoristas, los operadores no los recomiendan demasiado.

Carteras de inversión sugeridas por analistas

El analista de Maxinver Consultores, Julián Siri, explicó que para un inversor que desea acotar riesgos, con una visión de mediano plazo, es decir, mediados de 2010, se recomienda una cartera que cuente con dos tercios de activos en pesos y un tercio en dólares.

“Para los primeros recomendamos el Bonar V en pesos y el PRE9. En tanto, para los de dólar, nuestra recomendación pasa por el Boden 2015, con buen retorno potencial, y el Discount en dólares, bono que ha quedado rezagado respecto a su contraparte en pesos y al resto de la curva denominada en dólares”, dijo Siri.

Para los más conservadores, Conde dijo que conviene apostar a los papeles de Cresud, Minetti, Siderar y Aluar. Respecto de las dos últimas explicó que “deberían repuntar bastante porque no tienen deuda financiera”. Para un inversor más agresivo, se concentraría en Tenaris y Petrobras porque “se estima que siga creciendo el valor del petróleo y, si no es así, la demanda”.

En Puente Hermanos, el operador Juan Ignacio Di Santo, sugirió combinar los cheques de pago diferido con obligaciones negociables de empresas multinacionales, como Petrobras Brasil, Quilmes, Loma Negra y Telefónica, para carteras conservadoras.

En las más riesgosas, Di Santo incluyó títulos públicos, como el Bonar V y el Bogar 2018. También las acciones de Tenaris, Petrobras Brasil, Banco Macro, Grupo Financiero Galicia y Pampa Energía. En esta cartera sumó los ETF (Exchange Traded Funds), índices que replican la evolución de otras cotizaciones, en este caso de la plata, de empresas productoras de gas natural, constructoras y tecnológicas.

En tanto, en Financial Design International (FDI), su presidente, Mariano Sardans, recomendó a un inversor tradicional enfocarse en combinaciones de depósitos a plazo fijo en pesos y dólares.

Es así como el panorama financiero y las sugerencias de los analistas que asesoran a particulares y empresas muestran una mayor participación de la moneda local en las carteras de inversión. Algo impensado en épocas pre-electorales.

Fuente: www.infobaeprofesional.com