El FMI no ve aún gestos de acercamiento de la Argentina

jueves, 01 de octubre de 2009

En el organismo afirman que no recibieron ninguna invitación del Gobierno

Faltan 24 horas para que empiece la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Estambul y el misterio crece en torno de las posibilidades de que el gobierno argentino alcance el anunciado entendimiento con las autoridades del organismo para la revisión de las cuentas nacionales.

La traba sigue en el mismo sitio en que estuvo desde la llegada de Amado Boudou al Ministerio de Economía. Esto es: esa cartera afirma la intención de acercarse al FMI, pero no encuentra la forma de hacerlo sin quebrar el discurso de la presidenta Cristina Kirchner, que consigna que el organismo puede mirar, pero no opinar.

Anoche no había llegado "pedido alguno" del Gobierno al organismo para la puesta en marcha del artículo 4°, la norma que obliga a todos los países socios del FMI -y la Argentina lo es- a aceptar la revisión reglamentaria de sus cuentas.

"Esa invitación es el puntapié inicial. Si no la recibimos, no podemos hacer nada", dijeron fuentes de la entidad, que señalaron lo contradictorio de la situación: mucho se habla de acercamiento pero, hasta el momento, nada concreto se hizo al respecto.

Volver al mercado

En las últimas horas, analistas de esta ciudad y de Wall Street daban por inminente el acercamiento. "Tiene tanto trabajo por delante el Gobierno que mejor que empiece cuanto antes", sintetizó uno de ellos, en relación con los objetivos enumerados por Boudou: acordar con el FMI, llegar a un entendimiento con el Club de París y lanzar una propuesta de pago a tenedores de bonos de deuda en default.

Las tres cosas van unidas y forman parte del objetivo del ministro de lograr que el país vuelva al mercado voluntario de capitales, del que se encuentra apartado desde hace casi ocho años, cuando anunció el mayor default en la historia del país.

En forma paralela a esa expectativa crecía, sin embargo, la duda de si la voluntad del ministro contaría con el aval de la presidenta Kirchner, que, en la cumbre del G-20, en Pittsburgh, volvió a afirmar que no estaba dispuesta a una revisión de las cuentas por parte del organismo.

En las últimas horas, funcionarios argentinos insistieron en que una de las principales trabas podría estar en la revisión del cuestionado índice de inflación que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). No sólo ese indicador resulta poco creíble, sino que hasta en el Gobierno se detectan dudas.

Desde hace meses, el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, viene afirmando que espera un entendimiento con la Argentina. El economista francés tuvo un amistoso contacto con Boudou durante la cumbre de Pittsburgh. Ambos volverán a cruzarse dentro de pocas horas en Estambul, a la espera de lo que puede ser un acercamiento con el Fondo, según descontaban ayer quienes en Wall Street siguen la evolución de la Argentina.

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