Wall Street se queda sin oxígeno y no consigue rearmarse

lunes, 28 de septiembre de 2009

No fue una buena semana la que pasó en los mercados de Estados Unidos.

La bolsa neoyorquina finalizó con saldo negativo, arrastrada por las malas noticias relacionadas con el estado de salud de la economía.

Los inversores no se animaron a comprar valores ni siquiera después de que la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) diera a conocer el miércoles pasado una visión algo más optimista de la marcha de la economía del país, a la vez que mantenía los tasas de interés de referencia entre el 0% y el 0,25%, en línea con lo que esperaba el mercado.

Sin embargo, Wall Street no encontró en los datos macro argumentos que justificaran ese optimismo.

En rigor, el viernes la bolsa de Nueva York cerró en negativo por tercera sesión consecutiva y el índice Dow Jones de Industriales registró un descenso del 0,44%.

De esta manera, el indicador bursátil retrocedió 42,25 puntos y finalizó en 9.665,19 unidades, en tanto que el selectivo S&P 500 perdió un 0,61% (-6,40 puntos) y terminó en 1.044,38 puntos. Mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq cedió un 0,79% (-16,69 puntos) y cerró en 2.090,92 enteros.

El descenso inesperado en los pedidos de bienes duraderos a las fábricas de EE.UU. en agosto y un incremento en las ventas de casas nuevas ese mes menor de lo que se preveía, fueron los que terminaron de embarrar el panorama.

Así, el Dow Jones acumuló en la semana una pérdida del 1,6%, mientras que el S&P 500 retrocedió un 2,2% y el mercado Nasdaq bajó el 2%.

En este marco, los sectores de empresas de transporte (-1,23%), industrial (-1,17%), tecnológico (-0,96%) y de equipamiento y maquinaria (-0,81%) fueron los más castigados el viernes por la corriente vendedora que predominó en el mercado bursátil.

Los inversores iniciaron la jornada conociendo ya que los pedidos de bienes duraderos a las fábricas de EE.UU. bajaron un 2,4% en agosto, frente a un alza del 4,8% el mes anterior. Esos datos del Departamento de Comercio ensombrecieron de inmediato el panorama en Wall Street y el pesimismo se hizo más intenso después de que otros cálculos de ese mismo departamento reflejaran un alza del 0,7% en las ventas de casas nuevas en agosto, lo que tampoco satisfizo al mercado.

Los datos que se vienen

Para esta semana, no obstante, la suerte podría cambiar. Tanto inversores como analistas estarán atentos a la batería de datos que se darán a conocer en EE.UU.. Para el arranque, se difundirán cifras sobre la confianza del consumidor, mientras que el miércoles llegará la revisión del PIB anualizado del segundo trimestre. El mercado espera un 1,2% contra el 1% anterior. En tanto, la semana también tiene preparados indicadores de inflación y venta de viviendas, además del informe de empleo, que arrojaría una tasa de desocupación del 9,8% y la pérdida de 180.000 puestos de trabajo en agosto.

El dólar terminó la semana en 1,467 por euro.

Fuente: www.cronista.com