La UE presenta un nuevo sistema de supervisión financiera

jueves, 24 de septiembre de 2009

Creará nuevos organismos para controlar bancos, aseguradoras y mercados. Será planteado en la cumbre del G20 que comienza mañana en Pittsburgh.

A un día de que arranque la cumbre del G20 en Pittsburg, la Comisión Europea presentó esta mañana su diseño de la futura estructura de supervisión bancaria europea, que incluye un organismo continental que tendrá poder para hacer recomendaciones a las autoridades nacionales de los 27.

Para el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, este nuevo plan "debe proteger a los contribuyentes europeos de una repetición de los sombríos días" del año pasado. "Este sistema europeo podrá también inspirar un sistema mundial, es la posición que defenderemos ante el G20 en Pittsburg", recalcó el jefe del ejecutivo comunitario.

La nueva estructura de supervisión bancaria, que se aplicará en Europa se acuerde o no en el G20 y que todavía debe ser aprobada por el Consejo Europeo -el cónclave que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno- prevé la puesta en marcha de tres nuevas autoridades paneuropeas encargadas de vigilar las actividades de, respectivamente, bancos, aseguradoras y mercados bursátiles.

También creará un Comité Europeo de Riesgo Sistémico (CERS), organismo de vigilancia macroeconómica que será el encargado de dar la señal de alarma cuando detecte problemas importantes en el sistema financiero europeo. Los líderes europeos dieron su visto en junio pasado a la Comisión Europea para que diseñara esta nueva estructura.

El nuevo diseño se basa en las recomendaciones de un informe de Jacques de Larosière -ex director del Fondo Monetario Internacional y ex gobernador del Banco de Francia- y propone que el nuevo CERS esté compuesto por miembros del Banco Central Europeo, de los 27 bancos nacionales y de las autoridades europeas y nacionales de supervisión financiera.

Además, propone también la creación de un Sistema Europeo de Vigilancia Financiera (SEVF) que supervisará el trabajo de todos los establecimientos financieros del continente. Bajo su autoridad trabajarán las tres nuevas entidades encargadas de vigilar a bancos, aseguradoras y mercados bursátiles.

Sus críticos achacan a la Comisión Europea que el CERS, que será el organismo más potente de los propuestos en esta reforma, no tenga poderes para obligar a las autoridades nacionales a actuar y sólo pueda emitir recomendaciones. La Comisión Europea espera que las recomendaciones del CERS se cumplan "por presión y persuasión moral y por presión del mercado".

El comisario europeo de Economía, Joaquín Almunia, dijo hoy en rueda de prensa que quien no cumpla estas recomendaciones se enfrentará a "consecuencias graves", pero esas consecuencias no serán sanciones sino el temor de quien reciba las advertencias a perder su prestigio si no actúa.

Almunia cree que las recomendaciones serán efectivas porque con esta nueva estructura de supervisión se presionará a los agentes económicos y porque "el mercado también estará ahí haciendo presión". La invisible mano del mercado vuelve a tener defensores en la Unión Europea.

Fuente: www.ieco.clarin.com