La primavera financiera viene acompañada con un reverdecer de los plazos fijos

jueves, 24 de septiembre de 2009

El escenario post-electoral dio lugar a una fuerte baja en la dolarización de activos y al cambio de billlete verde por colocaciones a plazo.

Desde el punto de vista estrictamente financiero, los últimos meses tuvieron dos elementos claramente distintivos: por un lado, la creciente dolarización de los portafolios de los inversores y, por el otro, la elevada volatilidad de los depósitos a plazo fijo.

Pero, a partir de la segunda quincena de julio, comenzó a gestarse un nuevo ciclo, tal como diera cuenta iProfesional.com, con caracteristicas totalmente diferentes, signado por una caída en el apetito por los dólares y una recuperación de los depósitos en moneda local.

El proceso de dolarización tuvo su punto máximo en junio, producto de la incertidumbre asociada a los comicios. Con posterioridad a las elecciones comenzó a reducirse, situación que se extendió hasta la actualidad.

Para el economista Miguel Bein el proceso de fuga se ha revertido. Según cifras que maneja su consultora, en junio se fueron del sistema u$s2.500 M, en julio u$s1.100 M, en agosto unos u$s 600 M y, en la primera semana de septiembre, se registró un ingreso de divisas cercano a los u$s300 M, que fueron a las arcas del Banco Central.

La consultora M&S, que dirige Carlos Melconian, también coincide en la caída en los niveles de dolarización, aunque con cifras un poco distintas y sin hacer referencia a un cambio de tendencia para el mes en curso: “Un efecto clave de la primavera financiera es la baja de la dolarización de portafolios", señaló en su último informe.

Entre otros motivos, esta menor demanda de billete verde se debió a la evaporación de los nubarrones, que presagiaban una abrupta corrección del tipo de cambio y a la estabilidad de la cotización en el mercado cambiario.

Como consecuencia de ello, comenzó un incipiente traspaso de carteras en moneda estadounidense, que pagaban tasas de interés cercanas a cero, a otras alternativas. Aún siendo éstas claramente conservadoras, como los depósitos a plazo fijo.

Bicicleta

Para algunos analistas, en este nuevo contexto se estaría asistiendo a la incipiente reaparición de la ya conocida “bicicleta financiera”, mecanismo por el cual quienes poseen dólares se desprenden de los mismos y los colocan a plazo fijo, con la intención de obtener una renta que les asegura una ganancia en moneda extranjera.

•Según los últimos cierres del Rofex (mercado a término de Rosario), la divisa estadounidense a un año de plazo se negocia con una suba del 10 por ciento.

•En tanto, para grandes depósitos a igual plazo, las entidades ofrecen un interés cercano al 14% (incluso, algunas de ellas pagan un par de puntos más).

La diferencia es un nada despreciable 4% en dólares, frente al 1,3% que se recibe por una colocación en los Estados Unidos.

En tal sentido, el último reporte de la consultora Econométrica explicó que “la menor expectativa de devaluación de la moneda local, como la de un default de la deuda pública del Gobierno Nacional, es la contracara de la menor salida de capitales privados ocurrida en los últimos meses y que incentiva a particulares y empresas a tomar posición en activos financieros locales, en busca de mayores rendimientos que los ofrecidos por activos externos”.

Es así como la cobertura que brindan los billetes norteamericanos se redujo, tal como aseguran los analistas consultados por este medio.

El dólar, como activo financiero, dejó de ser un imán para buena parte de los ahorristas. "El tipo de cambio se tendría que mover entre 1% y 3% para que vuelva a ser atractivo”, aseguró Caamaño Gómez.

“Ahora volvió el apetito por el riesgo. Esto quiere decir que la gente busca pasarse a inversiones que permitan obtener cierta rentabilidad”, agregó el economista de la consultora Joaquín Ledesma.

En el mismo sentido, Ramiro Castiñiera, de Econométrica, comentó que “lo que estamos viendo es una mayor rentabilidad del peso y los ahorristas se vuelcan a ellos para resguardarse”.

¿Por qué suben los depósitos?

Desde M&S dijeron que “la economía argentina se está beneficiando con una distensión financiera fuerte. Rebotaron los precios de los bonos de la deuda pública, se recuperaron las acciones en la bolsa, bajó la dolarización de portafolios, dejó de subir el tipo de cambio y volvieron a crecer los depósitos en los bancos”.

El traspaso se produce en un escenario en el que los inversores tenían hasta el momento una cartera muy dolarizada y recién ahora comienzan a pasar una pequeña porción a pesos.

En opinión de los analistas, la porción de los ahorros invertida en moneda local es reducida, y no superaría un 15%, de acuerdo con las estimaciones del mercado.

“Desde luego que no estamos ante una desdolarización total, porque veríamos un gran volumen de ventas y no es lo que estamos observando”, aclaró Caamaño Gómez.

Los plazos fijos, espejo de los vaivenes políticos y económicos

El último saldo de plazos fijos informado por el Banco Central es de $60.018 y corresponde al 11 de septiembre. Esta cifra es un 7,7% menor que el máximo alcanzado hace exactamente un año, cuando aún las AFJP operaban normalmente en el mercado y ya habían repatriado gran parte de los fondos colocados en Brasil.

Una vez que se produjo la nacionalización de los fondos de pensión, sus colocaciones pasaron a manos de la ANSES y, por tanto, se contabilizaron como fondos del sector público, por lo que el saldo del sector privado se redujo al momento del traspaso, en diciembre de 2008, a $54.388 millones.

•Enero-Abril 2008: fuerte recuperación

•Abril - Junio 2008: salida masiva producto de la crisis del campo

•Julio - Septiembre 2008: repatriación de fondos de las AFJP

•Diciembre 2008: Traspaso de la órbita privada a la estatal

•Enero-Marzo 2009: recuperación

•Marzo-Junio 2009: nueva salida masiva por miedo pre-electoral

•Julio a Septiembre 2009: nueva recuperación

“Después de cada pico en la compra de dólares, siempre vinieron distensiones. Pasó a fines de 2007, antes y después de las elecciones presidenciales. En 2008 sucedió antes y después del conflicto con el campo. Y, en 2009, se dio en marzo antes y después del cimbronazo mundial y el adelanto de las elecciones”, concluyó el informe de M&S.

El cortoplacismo no cede

En el último año se incrementó sustancialmente la concentración de los plazos fijos en el corto plazo.

Estos avances se produjeron a expensas de las colocaciones más largas, en particular las superiores a los 180 días. También se produjo una relativa caída de los depósitos mayoristas, que perdieron 2,4 puntos porcentuales, pues pasaron del 44,5 al 42,1 por ciento.

En el segmento de dólares también se produjo un acortamiento de los plazos, básicamente entre los 60 y los 180 días, que acumulan el 37% del total, frente al 32,5% de hace un año.

La mayor demanda impacta sobre las tasas de interés

Las tasas de interés que se pagan por las colocaciones en pesos mostraron en los últimos meses una marcada estabilidad, en línea con lo que ocurría con los depósitos.

Así, los plazos fijos de menos de $100.000 recibieron entre marzo y agosto de este año una tasa del orden del 11,7%. En la medida que los valores crecían, aumentaban los rendimientos hasta el 12,8% para depósitos superiores a $1 millón.

Según el informe “Banking”, elaborado por Deloitte, “en agosto, tanto la tasa de interés del mercado de Call como la Badlar (aquella que se paga por colocaciones superiores al millón de pesos) de bancos privados comenzaron a mostrar una leve tendencia decreciente.

En septiembre, con la mayor afluencia de pesos al sistema bancario comienza a observarse una marcada caída del precio del dinero. En efecto, para montos menores la baja en promedio es de 20 puntos básicos, que se eleva a 30 en el caso de los mayoristas.

La consultora dirigida por Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo, explicó que “en paralelo con el repunte de los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado (…) las tasas de interés pasivas bajaron levemente, alrededor de medio punto porcentual”.

En cuanto a los plazos, las entidades financieras apuestan a recomponer sus estructuras de captación, pues existen notorias diferencias en las tasas de corto plazo, frente a las de largo.

Cabe apuntar que para las colocaciones de menos de $100.000 la diferencia es de un punto porcentual cuando se comparan operaciones a 30 días y a 60 días o más.

Esta brecha se expande a 1,20 puntos porcentuales para los mayores montos.

Fuente: www.infobaeprofesional.com.com