El Y2K del Merval promete pero aún no cumple

viernes, 18 de septiembre de 2009

Faltaban algunos meses para que llegue el año 2.000 y en todo el mundo se lanzaban apocalípticas manifestaciones de advertencia: había que aventurarse a cualquier aparatejo y probar si donde decía “año” entraba el flamante “2.XXX”.

Finalmente todo pasó sin pena y con nada de gloria.

Este Y2K del Merval también dejará para más adelante la gloria. Cruzó nuevamente los 2.000 puntos después de 14 meses bajo tierra, que en español significa que en julio de 2008, un inversor podía comprar una cartera de las acciones más negociadas de la bolsa local con $ 2.000. Hoy, después de haber cerrado la temporada de rebaja (llegó a $ 828 en noviembre), pueden desembolsarse los –¿mismos?– $ 2.000 para comprar Merval.

Paradójicamente, si bien desde lo emocional los números son para festejar, la matemática dice que todavía falta. Emoción porque en estos 14 meses, el inversor debió vérselas (el verbo queda corto) no sólo con las delicias que regó Wall Street, sino con el criollísimos fraude del Indec, el aumento de la pobreza, la inflación, el conflicto con el campo, la salida de las AFJP. Es cierto que en poco más de 10 meses, la bolsa duplicó su precio medido en pesos. Pero en dólares, que es privilegio de los inversores, esta evolución muta en una pérdida del 20%. Paciencia.

Fuente: www.cronista.com