Los inversores minoristas esquivaron el canje de Boudou

martes, 08 de septiembre de 2009

Los pequeños ahorristas prefirieron mantener bonos que pagan renta y amortización en forma mensual. En la city desaconsejaban a sus clientes ingresar a la operación. Reducir vencimientos de corto plazo ayuda al mercado

Se develó el misterio. Ayer, el Ministerio de Economía informó el resultado de los canjes I y II. No llamó la atención entre agentes del mercado el porcentaje obtenido en la operación que involucraba al PRE9 y el PR12, donde prácticamente la mitad estaba en manos de inversores minoristas. El saldo fue una aceptación del 58% según comunicó Hacienda. Esto, dicen en el circuito financiero, dejó al desnudo un dato que se barajaba de antemano: que los pequeños inversores, en términos generales, optaron por no canjear sus bonos. Sucede que el 25% estaba en manos del Estado, y otro porcentaje similar entre bancos, compañías de seguros, fondos y demás (los inversores privados más importantes). El verdadero partido que se jugaba Economía era con los inversores de a pié. La negativa de estos a aceptar el convite no tiene que ver con la confianza. Simplemente, que el título que se pretendía entregar (el Bonar 14) tiene una estructura mucho menos atractiva que los Bonos de Consolidación.

Por ejemplo, el Bonar paga intereses en forma trimestral y el capital al vencimiento. Los Bocones, por el contrario, pagan renta y amortización en forma mensual. “Los minoristas estaban muy atomizados. Si este bono (por el Bonar 14) en lugar de pagar trimestralmente lo hace mensual, entraba el 70% del 42% que quedó afuera”, decía un experimentado operador del mercado. “Esto demuestra que Economía no conoce lo que pasa en el día a día del mercado. Ellos estructuraron el título para un inversor institucional. A éstos les sirve un pago trimestral. Pero al individual, que obtuvo estos Bocones por un reclamo judicial, necesita del ingreso mensual”, explicaba la misma fuente.

De todas formas, el saldo no desentona con lo que venían aconsejando las sociedades de bolsa a sus clientes los días previos: no entrar. Algunos, menos taxativos, dejaban librada la decisión al inversor tan sólo explicándole las condiciones de la operación.

Para los pequeños inversores, de hecho, el resultado es positivo porque como el nivel de aceptación estuvo dentro de lo previsto, la liquidez de los títulos no se verá afectada sensiblemente. Esto es, aquellos que decidieron no ingresar a la operación se quedaron un bono cuya cotización permite comprar y vender con cierta fluidez.

Con respecto a cómo sigue la película para el mercado de renta fija, posiblemente el 76% de aceptación total (ponderando los dos canjes) sea visto como algo positivo porque reduce los vencimientos de deuda de corto plazo. Esto, sumado al acercamiento con el FMI puede alimentar la idea de volver a los mercado voluntarios (en la plaza local) antes de fin de año. Para el circuito internacional faltará aún bastante. En la city creen que los bonos en dólares serán los que mejor reflejarán la mejora del contexto. Los títulos en pesos, que aparecen en vías de extensión de continuar las operaciones de canje, tienen que lidiar con la manipulación del CER. Algunos se esperanzan que se sincere la inflación real para llegar a un acuerdo light con el Fondo.

Fuente: www.cronista.com