¿Está por explotar la burbuja china?

lunes, 31 de agosto de 2009

Desde sus mínimos de noviembre, la bolsa china ya recuperó más del 100%. Pero en agosto, los inversores sintieron un escalofrío. Qué se trae el gigante más temido

Están del otro lado del globo y son un mundo en sí mismo. En apariencia, nos conecta poco y nada. Pero hoy nadie puede darse el lujo de ignorar en qué están pensando los chinos.

China puede llegar a crecer más del 9% este año y hasta 12% en 2010, según las proyecciones más arrojadas. Si se compara la expansión del segundo trimestre con la del primero a una tasa anualizada, la economía dio un salto del 15%. De hecho, se estima que Asia emergente creció en el segundo trimestre por encima del 10% anual, mientras que EE.UU. se contrajo un 1%. La brecha con las economías del G7 tocaría un máximo histórico de 9 puntos porcentuales este año. Y se espera que la tasa de expansión ronde 7-8% en los próximos cinco años, tres veces la del “mundo rico”. Una vez más, todos parecen haber subestimado la capacidad de los tigres de emerger de las crisis con un gran rugido.

A lo largo de toda la región el estímulo fiscal ha sido monumental. En China, el paquete oficial alcanzó los 580.000 millones de dólares y mantuvo a flote a la economía en medio de una contracción global a la que pocos escaparon. Pero el estímulo monetario fue aún más importante. En los primeros siete meses del año, el otorgamiento de nuevo crédito se disparó a casi tres veces lo que era un año atrás. Y el dinero barato apuntaló el consumo mucho más que en el mundo occidental, donde los bancos convalecientes no estaban en condiciones de prestar y las familias ya estaban tapadas de deuda.

Pero China siempre parece tener preparado un buen susto. Tras haber retrocedido un 65% en 2008, el principal índice accionario del país ya ganó 103% desde los mínimos de noviembre, más que ningún otro en el mundo (y todavía está casi 60% por debajo de su récord histórico de octubre de 1997). Pero en agosto la bolsa perdió 16% -la peor performance a nivel global- e incluso llegó a retroceder 20% desde su pico, lo que técnicamente marca el inicio de un mercado bajista. El escalofrío recorrió los mercados de todo el planeta.

Muchos temen que las autoridades pongan el freno monetario ahora que la economía revivió. Pero una suba de la tasa de referencia (hoy en 5,31%, un mínimo de cuatro años), parece improbable por ahora. Lo que sí está claro es que el banco central buscará moderar el boom del crédito con un ajuste de tuercas que podría ir desde un incremento en el nivel de reservas (encaje) que se le exige a los bancos hasta un aumento de los requerimientos de capital. De hecho, los inversores se alarmaron al saber que en julio la expansión del crédito había sido apenas un tercio del crecimiento del mes anterior. En China, una quinta parte de los nuevos préstamos fueron a alimentar este año la burbuja del mercado. Millones de chinos siguen la bolsa con un frenesí sólo comparable al que los argentinos profesan por el fútbol. La posibilidad de ganar 100% en menos de un año está de su lado. El peligro, claro, es que la burbuja les explote en la cara. Pero no parece que eso vaya a ocurrir por ahora.

Economista jefe para China de UBS Securities

Como siempre, China se las ingenia para acaparar la atención. En la primera mitad del año, el mercado fue el de mejor performance. En retrospectiva, resulta claro que se debió a la dramática recuperación de la actividad y la demanda. Pero ahora las acciones están cayendo mucho más que el resto y los inversores se preguntan si se trata una vez más de un presagio de un giro brusco en la marcha de la economía. Nosotros creemos que éste es el punto en el que la economía y el mercado toman caminos separados, que la caída de las acciones no nos está diciendo nada sobre el crecimiento real o el ritmo del repunte. De un ambiente en el que la economía estaba inundada de liquidez de corto plazo en exceso y en el que los inversores locales tendían a creer que seguiría siendo así por un período largo, ahora estamos moviéndonos hacia una relativa normalización. Eso es lo que ocurrió. Pero no ha habido una desaceleración en el crecimiento de los préstamos de mediano y largo plazo que han seguido fluyendo a nuevos proyectos (sólo los de muy corto plazo cayeron). A su vez, si bien las tasas interbancarias se dispararon, todavía estamos lejos de retornar al promedio de 2006-2007. Todo esto quiere decir que no hay

nada mal en la historia de recuperación.

Qing Wang

Economista jefe para China de Morgan Stanley

Algunos inversores temen un endurecimiento prematuro de la política monetaria. Pero mientras que el “final del relajamiento” podría haber comenzado, es probable que exista un espacio importante antes del “comienzo del endurecimiento”. La recuperación ha estado impulsada por el estímulo fiscal y todavía existe mucha incertidumbre, por lo que no tendría sentido que las autoridades cometieran ese error. Nuestra proyección es que el otorgamiento de préstamos se moderará para crecer 15,17% en 2010 desde casi 30% en 2009. Veremos operaciones de mercado abierto más proactivas por parte del banco central en el primer semestre de 2010, probablemente apuntaladas por subas en los requerimientos de reservas bancarias en la segunda mitad. Y finalmente, alzas de la tasa de 25-50 puntos básicos en el segundo semestre de 2010. Sin embargo, el mercado seguramente siga volátil hasta que se convenza de que el ajuste será gradual. Pero el inicio de una política restrictiva no marca necesariamente el final del rally, tal como ocurrió en 2005-2007, cuando la suba de tasas se vio largamente compensada por la creación pasiva de liquidez que derivaba de un amplio superávit de balanza de pagos externo en un contexto de fuertes expectativas de apreciación del yuan.

Wensheng Peng

Jefe de research para China de Barclays

El retroceso en el mercado chino refleja la preocupación ante una eventual política de endurecimiento monetaria, así como el hecho de que simplemente ya había subido demasiado este año y debía corregir ante cualquier noticia negativa. Finalmente, es una consecuencia del hecho de que el mercado chino está mucho más expuesto a la volatilidad porque no permite operaciones de futuros ni shorting y carece de inversores institucionales de largo plazo. Mi impresión es que éste no es el comienzo de un mercado bajista, sino más bien una corrección tras un período de sobreextensión. Hacia adelante, el mercado encontrará soporte en un crecimiento económico positivo y las noticias de resultados empresariales, si bien la política monetaria seguirá siendo fuente de inquietud. Espero que el Shanghai Composite se ubique en un rango de 2.500-3.500 puntos en los próximos 12 meses. En relación a la política monetaria, hemos visto un giro sutil, que se vio reflejado en el incremento de la tasa de las letras de banco central a tres meses y presión sobre los bancos que contribuyó a una fuerte desaceleración del crédito en julio. La suba reciente de las tasas interbancarias reduce la probabilidad de operaciones de mercado agresivas en el corto plazo y de un incremento de las reservas bancarias. En cuanto a las tasas de referencia, proyectamos dos alzas recién en la segunda mitad del 2010 por 54 puntos básicos.

Lan Xue

Jefe de research para China del Citigroup

Si bien ha habido mucha especulación sobre un potencial cambio regulatorio, creemos que el motivo fundamental detrás de la caída reciente del mercado son los menores flujos de liquidez. Desde comienzo de julio, ha habido una salida neta de fondos. En este sentido, la desaceleración en los préstamos bancarios ha tenido un impacto importante. Nuestro análisis indica que el incremento mensual en la liquidez del mercado tiende a ser un 30% del nuevo crédito. A esto se suma el efecto de las nuevas ofertas públicas. Las salidas a bolsa fueron suspendidas por más de un año y sólo recomenzaron en julio. El timing de esta medida coincidió con la desaceleración en los flujos de liquidez, lo que ayudó a planchar aún más el sentimiento inversor. Por otro lado, hemos visto un aumento en la venta de acciones que hasta ahora no eran transables y que salieron del período de prohibición. Finalmente, un porcentaje importante de los nuevos créditos habían sido letras de corto plazo, que fueron la fuente de gran parte de la

liquidez que se coló al mercado de acciones. A partir de julio, el retiro de esos instrumentos también supuso un impacto negativo. Una recuperación del crédito en agosto podría llevar al mercado a un rebote técnico.

Fuente: www.cronista.com