Gabbi quiere volver a ser ‘emergente’ pero nadie se hace muchas ilusiones

viernes, 28 de agosto de 2009

Hoy somos un mercado frontera. Pero “tenemos más en común con América Latina que con Nigeria”, dijo. Un levantamiento parcial del encaje tendría el visto bueno de Amado Boudou

Expectativas y muchas dudas quedaron después de los discursos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Adelmo Gabbi, el titular de la Bolsa de Comercio, en torno al encaje del 30% a los capitales financieros. Como se esperaba, Gabbi volvió a cargar con este tema en el marco del 155 aniversario de la institución, una de la razones por las cuales el país descendió a la categoría de “mercado de frontera”. Lo cierto es que la presidenta dejó abierta una puerta, al decir que “está a favor de una norma que permita el ingreso de capitales con fines productivos”. Obvio, señaló que la prohibición a los fondos “especulativos” se mantendrá tal cual está. “Necesitamos capitales que vengan a producir, no a especular”, sostuvo.

Estas declaraciones despertaron cierto entusiasmo en los funcionarios de la Bolsa, que empezarán a negociar una liberalización –parcial– de la medida impuesta en 2005 por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.

De hecho, este tema ya había sido tratado por los funcionarios de la Bolsa y el titular de Economía, Amado Boudou, semanas atrás. Según calificadas fuentes que participaron de la reunión, el ministro se mostró proclive a levantar las restricciones al movimiento de capitales. “Boudou es un técnico y entendió perfectamente lo que le propusimos. Entiende que para ‘volver al mundo’ esto tiene que hacerse. Dijo que estaba de acuerdo y que lo iba a estudiar, pero tanto él como nosotros sabemos que tiene que pasar por el filtro político”, señaló el informante.

Con igual escepticismo, otro funcionario de la Bolsa le dijo a este diario que “que por lo menos se abre la discusión, es una buena noticia, pero también es una forma de dilatar la decisión. Hay altas chances de que no lleguemos a nada y que este tema termine archivado”.

Costos por quedarse afuera

Gabbi, en un encendido discurso (recibió una ovación al final de su disertación) señaló que “creemos humildemente que dejó de tener sentido (el encaje) a la luz de la situación actual”.

Afirmó que “queremos volver a ser un mercado emergente, queremos dejar de ser el único país de la región en participar del índice fronterizo, porque sentimos que tenemos más en común con América Latina que con Nigeria, Ghana o Kenia”. “Nosotros no somos ni representamos esa categoría”, añadió.

Según los cálculos de la Bolsa de Comercio, las inversiones orientadas a los mercados emergentes latinoamericanos alcanzan los u$s 120.000 millones anuales. De levantarse las restricciones, dicen en la entidad, el mercado local podría recibir alrededor de 8% o 10% de los fondos provenientes de inversores extranjeros. Esto equivaldría a u$s 10.000 millones que hipotéticamente ingresarían al circuito local para comprar acciones, bonos u otros instrumentos financieros. Las restricciones a los fondos del exterior produjo el descenso del país al MSCI Frontier Markets, una categoría que limita a varios fondos a invertir en la plaza local ya que sólo pueden “comprar” riesgo emergente. Rótulo que Gabbi intenta recuperar.

En otra parte del discurso de Gabbi, señaló que solucionar el Club de París y los bonistas que quedaron fuera del canje “sería una importante ayuda para volver a esos mercados voluntarios”. “Deberíamos pagar solo intereses y renovar el caiptal y con éste financiar el crecimiento sostenido de la economía del país”, agregó el presidente de la Bolsa.

“El mercado de capitales puede y debe ser el corazón de un modelo de desarrollo económico y social moderno e inclusivo”, manifestó Gabbi.

Fuente: www.cronista.com