Alertan por iniciativas que desalentarían el ahorro y aumentarían los litigios

lunes, 24 de agosto de 2009

Se trata de numerosos proyectos en materia impositiva y laboral que podrían traer consecuencias negativas y generar complicaciones a nivel empresarial

Numerosos proyectos, que ya empezaron el trámite parlamentario, causan ruidos molestos en el mundo de los negocios, ya que podrían causar un aumento de los litigios.

Son varias iniciativas del bloque oficialista: en materia impositiva se intentará volver a gravar la renta financiera y eliminar la exención de ganancias que actualmente rige para deducir del impuesto un monto por cada hijo.

En materia del mercado inmobiliario causan polémica las modificaciones que se buscan al régimen de locaciones urbanas. Sucede que la creación de un registro de unidades disponibles para alquilar es el primer paso para intervenir un mercado que, por ahora, se rige por las leyes de la oferta y la demanda.

A esto se suma el proyecto que contempla cambios en la ley de arrendamientos rurales, que podría dividir a la Mesa de Enlace.

En materia laboral, un proyecto que causa ruido es del diputado por el Frente para la Victoria, Héctor Recalde. El legislador de extracción sindical ya logró que se le dé dictamen de comisión a un proyecto que modifica los procesos laborales y que, seguramente, según dicen en el fuero del Trabajo, aumentará la litigiosidad, según La Nación.

De acuerdo con lo que establece este sistema, todos los reclamos laborales entre empleadores y empleados tienen que pasar obligatoriamente por las oficinas del Seclo y someterse a una mediación en la que intervienen los abogados del empleado, los del empleador y un mediador designado por el Seclo.

Si la norma se aprueba como salió de comisión, podrán ser los abogados de los reclamantes los que decidan si se someten a la conciliación o si en caso inician directamente la demanda en sede judicial.

Según el matutino, no habrá incentivo para ir a una conciliación laboral. “A todos les convendrá iniciar la demanda y después negociar. Y eso no hace más que aumentar la litigiosidad, porque el sólo hecho de presentar la demanda genera honorarios que tendrán que pagar las empresas", dijo un juez laboral porteño que prefirió no dar su nombre.

El Seclo es un régimen que ya tiene 13 años de funcionamiento, siempre como etapa obligatoria antes de iniciar un juicio laboral. Según estadísticas oficiales, el filtro judicial hace que casi un 50% de las demandas terminen allí con un arreglo extrajudicial que tiene fuerza de sentencia.

Con respecto al proyecto para volver a gravar la renta financiera, la diputada kirchnerista Victoria Donda, del bloque Encuentro Popular, considera que esa exención es una conquista de "ciertas personas físicas y operadores de Bolsa lograda durante la dictadura".

Por otra parte, mantener el gravamen incluso ante ganancias reales parecía una forma de castigar a quienes en procesos agudos de crisis mantenían su ahorros en el sistema y alentarlos a escapar.

Según La Nación, su retorno podría ser ruinoso. Por ejemplo, si alguien colocara un plazo fijo en pesos y obtuviera un 10% anual de rendimiento, se encontraría con que la inflación de verdad es de, por lo menos, el 15%, con lo cual, ya perdió.

Pero el Estado blandirá el "índice Moreno" y dirá que la inflación fue del 5 o del 7% y que hay que incluir en el pago de ganancias todo lo que exceda esa cifra. Esto impactaría en el nivel de depósitos.

Por último, el diputado Claudio Lozano, de Proyecto Sur, defiende el proyecto de asignación universal por hijo, que pretende entregar una suma a los padres por cada uno de ellos, sin importar la condición económica.

Sin embargo, a quienes están alcanzados por el impuesto a las ganancias, les eliminarían la desgravación de los gastos anuales por su descendencia. Es decir, el impuesto al hijo. En definitiva, gastar en su manutención y educación sería un lujo, que merece ser gravado.

El principal efecto que tendría es aumentar la caja del Gobierno y apuntalar la decaída recaudación. Luego, la suma por hijo seguramente no se ajustaría con el aumento de la inflación ni con los salarios. De modo que por ganancias se pagaría más, mientras que las asignaciones por hijo quedarían congeladas.

Fuente: www.infobaeprofesional.com