El mercado de crédito todavía necesita la muleta de la Fed

martes, 18 de agosto de 2009

Las emisoras de tarjetas de crédito mostraron mayores niveles de incumplimiento en los préstamos y el organismo decidió prolongar sus programas de ayuda

Enfrentadas aún a las dificultades que les deparó la peor recesión desde la Gran Depresión, las familias de Estados Unidos necesitarán por algún tiempo más de los alientos de la Reserva Federal. Ayer, las compañías emisoras de tarjetas de crédito mostraron que los estadounidenses tienen cada vez más problemas para pagar sus cuentas, y obligaron con eso a la Fed a salir anunciar la extensión de sus programas destinados a incentivar el crédito al consumidor.

En un comunicado conjunto con el Departamento del Tesoro, el organismo dijo que extendería su “facilidad de préstamos de valores a término respaldados por activos” (TALF, por sus siglas en inglés) al 30 de junio de 2010 para los nuevos valores respaldados por hipotecas comerciales, que tenía como fecha de vencimiento el 31 de diciembre. También el TALF para nuevos valores respaldados por activos y valores respaldados por hipotecas comerciales ya emitidos, o “residuales”, al 31 de marzo de 2010.

Para los analistas, las medidas de la Fed sugirieron que, si bien parecen estar funcionando las medidas de emergencia que aplicó el banco central para muchas partes de los mercados del crédito, todavía resta algún trabajo por hacer para revitalizar el crédito a los consumidores. “Se trata más bien de una ayuda selectiva. Varios mercados que estaban en problemas ahora están funcionando mucho mejor. La Fed está poniendo recursos donde más se necesitan”, explicó a la agencia Bloomberg Jay Mueller, gerente de cartera de Wells Capital Management en Milwaukee, Wisconsin.

La decisión surgió luego de que algunas compañías revelaran las crecientes dificultades de los estadounidenses para afrontar sus vencimientos. Ayer, por caso, la tarjeta de crédito estadounidenses Capital One Financial reveló que en julio se incrementó la cantidad de incumplimientos de pagos y cuentas en mora, por mayor desempleo.

Al optar por la extensión de la vida del TALF, la Fed trató también de responder al declive de los mercados de propiedades comerciales, ampliamente vistos como el próximo sector problemático para muchos bancos pequeños de Estados Unidos que ya están debilitados. ‘Todo el mundo está preocupado por los valores respaldados por hipotecas comerciales. Los funcionarios de la Fed aún están tratando de lograr que ese mercado funcione”, agregó Mueller.

Fuente: www.cronista.com