UBS ayudaba a sus clientes a evadir impuestos por medio de Hong Kong

martes, 18 de agosto de 2009

El banco suizo operaba con empresas asiáticas para desviar el dinero de ciudadanos estadounidenses investigados por el Gobierno de EE.UU.

El acuerdo entre el Gobierno de Estados Unidos y el banco UBS para dar a conocer la identidad de los clientes norteamericanos sospechados de evadir impuestos está mostrando los primeros resultados.

Las declaraciones de algunos de los afectados y los informes de las empresas intervenidas fueron consideradas dos nuevas pistas, según publica The Wall Street Journal.

De acuerdo con la última información, Hong Kong podría haber sido el canal para esconder el dinero negro y el banco suizo pudo actuar como colaborador de los evasores.

John McCarthy es uno de los 250 empresarios cuyo nombre figuraba en la lista que UBS dio al Tesoro. Él mismo admitió irregularidades en un informe anual presentado al fisco estadounidense y se declaró culpable a través de una nota en la que aseguraba haber utilizado una empresa fantasma con sede en Hong Kong para evadir impuestos, según indicó el diario norteamericano.

Con la colaboración de UBS y de un abogado suizo, McCarthy desvió fondos de su propia empresa, en Los Ángeles, desde un banco estadounidense a una entidad en Hong Kong llamada COGS Enterprises, que es titular de una cuenta de UBS abierta en 2003.

Entre ese año y 2008, McCarthy se encontró en reiteradas oportunidades con representantes de UBS y el abogado suizo para discutir los detalles de la operación.

La situación de Jeffrey Chernick es parecida. También se declaró culpable de ocultar al Tesoro comisiones ganadas y utilizó una compañía en Hong Kong para hacer llegar el dinero a cuentas secretas en paraísos fiscales.

Legalmente, nada puede impedir que las empresas europeas y estadounidenses inviertan en la ex colonia británica, ya que su planificación impositiva es totalmente legítima -no funciona como un paraíso fiscal-.

Los problemas se derivan de su estructura empresarial, que copia, en gran medida, la de corporaciones de Europa y EE.UU., con el riesgo de que Hong Kong ya estuvo en el punto de mira por no dar a conocer información sobre impuestos con otras jurisdicciones.

Fuente: www.infobaeprofesional.com