Se derrumbaron las bolsas ante las dudas sobre la recuperación global

martes, 18 de agosto de 2009

Las subas meteóricas que venían mostrando los mercados en los últimos tiempos obligaron ayer a una vuelta a la calma. Aunque Japón salió de la recesión, el PBi creció menos de lo esperado y obligó a recapacitar.

Un buen nombre es lo más valioso que uno puede tener. Y los japoneses, parece, tienen el mejor de todos. Son reconocidos en el mundo entero por ser tenaces y, en situaciones de crisis, encontrar siempre un resquicio para la recuperación. En rigor, “crisis” en japonés (kiki) está compuesta por los caracteres “peligro” y “oportunida”. Y sin embargo, lo que natura no da, Salamanca...

Porque en Wall Street –y en el resto del globo– ayer no dieron con el diccionario adecuado y prefirieron adscribirse al reconocido método criollo (pero practicado en todo el mundo) de “vendé-todo-Pepe”. Algo de eso podría tener lugar hoy, aquisito mismo, cuando se saquen cuentas y se toma como referencia las pérdidas de más del 7% que los papeles locales sufrieron en EE.UU.

Un raquítico crecimiento del 0,9% de la economía japonesa –la segunda en importancia en el mundo– para el segundo trimestre del año, estremeció a los inversores que esperaban un número por encima de esa marca y –¡ay!– contaban con ello para sostener “allá arriba” los precios de los activos.

En China, el índice de la bolsa de Shangai perdió 5,79%, su peor caída desde noviembre pasado, al conocerse que la inversión extranjera directa cayó por décimo mes consecutivo. Horas después, las acciones estadounidenses sufrieron su peor caída en siete semanas y en Brasil y México no hubo samba ni cielito lindo. Argentina, que lo vio por tele, hoy comenzará la semana con pendiente negativa y el marcador en contra.

“Muchos inversores descontaban una pronta recuperación de las economías de Japón y China, pero ahora esta historia está en peligro”, dijo a El Cronista, Enrique Álvarez, de Idea Global Nueva York.

El Dow y el S&P 500 registraron la peor venta masiva de un día desde el 2 de julio, mientas que el Nasdaq registró el peor día desde el 22 de junio.

El índice Dow Jones perdió 2% y el S&P 500 retrocedió 2,43% aunque este último aún conserva una suba del 45% desde marzo.

“Una porción del mercado estaba mirando las oportunidades de vender luego de la gran escalada y tuvimos buenas razones a nivel global para aplicar esas ideas”, comentó Craig Peckham, estratega de Jefferies.

Debajo de la alfombra tejida durante las jornadas de rally alcista, han comenzado a asomar su cabeza los silenciados analistas adictos al sube-baja, quienes consideran que este podría ser el comienzo de una fase de corrección, después de las ganancias conseguidas en julio y agosto.

“Creo que por ahora lo que vemos es una acumulación de algunos datos negativos que los mercados han obviado, entusiasmados como estaban en las subas”, agregó Álvarez, quien estimó que “lo peor que puede pasar es que las fuertes caídas en China y Japón se repitan”.

En tierra del Tío Sam, además de las ventas minoristas y la confianza del consumidor de la última semana, la fuerte caída del 10% de las acciones de Lowe’s, la empresa estadounidense de productos para arreglos del hogar, proporcionaron nuevos argumentos a los inversores para ser pesimistas sobre las perspectivas del consumo.

Esto disparó retrocesos en los precios de los sectores de materiales básicos, energía y en el rubro financiero, que fueron los más castigados por la oleada de ventas. En Wall Street, General Electric retrocedió 4,02%, Caterpillar perdió un 4,46% y Home Depot, que difundirá hoy sus resultados del trimestre, bajó 3,8%, en una sesión también desfavorable para las empresas vinculadas a la actividad industrial o más dependientes del gasto de los consumidores.

Pero no todo vendrá de Oriente. “Los números del mercado de empleo suelen ser claves en la evolución de los mercados, así que esta semana veremos si los recortes en los precios quedan ahí”, señaló Álvarez. Para el analista, un buen dato de empleo es lo más valioso que podría pedirse el próximo jueves.

Fuente: www.cronista.com