También Liechtenstein revela sus secretos

miércoles, 12 de agosto de 2009

Ahora es Liechtenstein el último refugio fiscal que está entregando sus secretos.

La red se viene cerrando desde que en 2002 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico mencionó al Principado entre los siete “refugios fiscales no cooperativos”.

Este estigma se borró cuando Liechtenstein aceptó, en marzo pasado, los estándares de transparencia de la OCDE y comenzó a negociar acuerdos bilaterales para el intercambio de información impositiva.

Ayer firmó uno de estos acuerdos con el Reino Unido, país que busca dejar al descubierto fondos por valor de 3.000 millones de libras (u$s 4.945 millones) acumulados en el Principado por los inversores británicos. Vaduz espera que su cooperación con otras jurisdicciones fiscales sea un incentivo para que los evasores opten por poner en orden sus asuntos ante la amenaza de ser descubiertos, con lo que mejorará la imagen de la banca privada de Liechtenstein.

Según los términos de este último acuerdo, los inversores británicos que declaren el dinero que tienen en Liechtenstein deberán pagarle al servicio de Aduana e Ingresos Públicos de Su Majestad impuestos atrasados por un período de hasta 10 años, intereses y una multa de 10%, en lugar del 100% que tendrían que pagar si los atrapan. Esta es la opción fácil. La amenaza es que los bancos de Liechtenstein identificarán a sus clientes británicos si éstos necesitan “confirmar su posición fiscal”. El mensaje es claro: Vaduz ya no es un refugio seguro para evasores fiscales.

Este acuerdo con Liechtenstein es la mayor esperanza del gobierno británico para mejorar su recaudación. El año pasado, el gobierno alemán recurrió a comprarle información confidencial correspondiente a clientes a un ex empleado bancario de Liechtenstein.

Fuente: www.cronista.com