Radiografía de los bancos de Uruguay: ¿está seguro el dinero de los argentinos?

lunes, 10 de agosto de 2009

Captan casi u$s2.800 millones de depósitos de no residentes, de los cuales el 90% corresponde a argentinos. Sin embargo, es poco lo que se sabe sobre su situación patrimonial y sus resultados.

Según las cifras oficiales suministradas por el Banco Central de Uruguay, a junio de este año, los depósitos en moneda extranjera de no residentes sumaban u$s 2.754 millones, de los cuales aproximadamente un 90% correspondía a cuentas de argentinos en ese país según la opinión de diversos analistas consultados por iProfesional.com.

De la comparación de este monto con el vigente un año atrás, surge que las colocaciones de connacionales se incrementaron un 40 por ciento.

De acuerdo a lo expresado por el economista y ex Presidente de dicho banco, Juan Carlos Protasi, a un medio de su país, en los doce últimos meses habrían sido depositados en la plaza financiera uruguaya unos u$s630 millones provenientes de argentinos.

Un reciente informe publicado por Datarisk, explica que desde marzo de 2008 hasta mayo de 2009, han salido de la Argentina “casi u$s2.000 millones por mes”.

“Estos depósitos representan el 25% de los depósitos totales y casi el 37% de las reservas internacionales del Banco Central de Uruguay”, explican desde la consultora.

¿Adónde van los depósitos?

Del volumen captado por las entidades radicadas en ese país, el 85% quedó en manos de bancos privados, ya que suman u$s2.406 millones, en tanto que la banca pública sólo acumula el 11,3% a manos del Banco de la República. El resto se divide entre casas financieras e instituciones financieras externas.

La propia información de la autoridad monetaria del vecino país es clara al respecto: los no residentes prefieren los bancos privados, en su gran mayoría internacionales, a la banca oficial.

Entre los bancos privados el liderazgo lo ocupa sin dudas el banco Santander, con el 36% del mercado, seguido por otro español, el BBVA (14%), por lo que en conjunto acaparan la mitad de los depósitos.

La consolidación en el primer lugar por parte del Santander se debe, en gran medida, a que en el ejercicio 2008 procedió a la adquisición de todos los activos y pasivos de la sucursal Uruguaya del ABN AMRO Bank.

Un escalón más abajo se ubican el Itaú, el HSBC y el Discount Bank, que promedian el 10%. Por lo tanto, las primeras cinco entidades privadas de origen extranjero movilizan el 80% de los depósitos de no residentes.

¿Cuál es la situación actual de la banca en ese país?

De acuerdo con su informe sobre riesgo bancario sistémico (Bank Systemic Risk –BSI-), el sistema financiero uruguayo tiene un indicador “E”, que es el que caracteriza a sistemas muy débiles. Sin embargo, el indicador “Macro-prudencial” del país es “1”, lo que implica una baja vulnerabilidad potencial a crisis sistémicas.

En opinión de la agencia, las principales debilidades del sistema siguen siendo, precisamente, su elevada dolarización y la alta participación estatal (los dos bancos públicos concentraban más del 50% de los activos del sistema, a diciembre del año pasado).

Si bien la primera (alta dolarización) se ha reducido en los últimos años luego de las medidas implementadas a tal fin por el BCU, Fitch no espera un cambio sustancial en este aspecto para el mediano plazo, dadas las características propias de la economía del país.

La calificadora de riesgo "entiende que el sistema financiero uruguayo está preparado para consolidar la mejora en su desempeño y encarar los desafíos que se le presentan, fundamentalmente por el lado de recomponer su rentabilidad e incrementar el crédito al sector privado". Esta afirmación surge de su informe “Bancos uruguayos: Revisión anual y perspectivas”.

La evolución reciente de los bancos

A lo largo del 2008 y los primeros cinco meses de 2009, el sistema financiero uruguayo continuó consolidando la tendencia positiva iniciada en los últimos ejercicios, tras la fuerte crisis que sufriera en 2002.

En efecto, el nivel de actividad de los bancos privados siguió creciendo, aunque a un ritmo menor, con un aumento principalmente de los préstamos y depósitos de residentes y una morosidad que continúa en niveles históricamente bajos. Asimismo, los indicadores de solvencia se mantienen adecuados y la liquidez muy holgada.

A pesar de ello, el informe sostiene que "la rentabilidad de los bancos privados se vio fuertemente afectada por la reducción de los spreads (tomaban depósitos a tasas bajas y los colocaban afuera a tasas más altas) desde la segunda mitad de 2007, por las variaciones en el tipo de cambio y, en 2009, por la inflación".

En efecto, mientras que en el año 2006 la rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) era cercana al 12%, en los primeros cinco meses del corriente año pasó a terreno negativo, con una pérdida del orden del 4 por ciento.

En conclusión, la evolución de las entidades privadas del sistema financiero uruguayo ha acompañado el buen desempeño de la economía de los últimos años. El sistema se ha consolidado y las autoridades han tomado medidas adecuadas para fortalecerlo.

Sin embargo, y tal como resaltan los analistas consultados, restan aún importantes desafíos:

•seguir aumentando el crédito al sector privado con un riesgo controlado (en especial ante la desaceleración de la economía),

•restablecer la rentabilidad (que se ve presionada por la reducción de los spreads)

•y continuar reduciendo la dolarización del sistema (que sigue siendo uno de sus principales riesgos).

Las variaciones en el tipo de cambio fueron significativas el último año y medio: en la primera mitad de 2008 se observó una apreciación del peso, luego hubo una fuerte depreciación entre septiembre y diciembre de ese año y, por último, atravesó una moderada apreciación hasta el pasado mayo.

Esta fuerte variación de la cotización del peso uruguayo en los últimos años tuvo también un impacto significativo en los resultados de algunas entidades. En particular, se vieron afectadas entidades como el Nuevo Banco Comercial, Banco Itaú Uruguay, Banco Santander y Discount Bank Latin America.

El futuro del sistema financiero

Las perspectivas para la economía uruguaya son de estancamiento para 2009 y reactivación para los próximos dos años. En este contexto, Fitch estima que el crédito al sector privado se mantendrá estable en el corriente año para luego retomar la tendencia creciente, aunque a ritmos menores que en los últimos años.

Este crecimiento será importante para que el sistema financiero siga consolidándose y que aumente la proporción de activos destinados a financiar al sector privado no financiero, lo que será clave para revertir la caída de la rentabilidad ante la presión que se observa en los spreads.

Finalmente, es importante destacar que desde la crisis de 2002, Uruguay ha ampliado su acceso a mercados internacionales y se ha convertido en una economía más abierta, estable y resistente a shocks externos. Así, ha logrado reducir notablemente su dependencia de Argentina y, por lo tanto, una eventual crisis de esta última no debería afectarlo tanto como en el pasado.

En este contexto, no se espera que se produzca un deterioro considerable de las entidades y, por lo tanto, que no haya cambios en las calificaciones en el corto plazo.

Fuente: www.infobaeprofesional.com