Las empresas locales redujeron deuda en más de u$s 300 millones este año

viernes, 31 de julio de 2009

Las compañías bajan los vencimientos de corto y mediano plazo con la generación de caja en lugar de salir a incrementar la inversión. Ahora buscan emitir en pesos

Dos caras de la misma moneda. Mientras que la inversión privada cae entre un 15% y 20%, las empresas aceleran la recompra de deuda emitida en el mercado. Aquellas compañías que tienen liquidez y un importante flujo de caja, redujeron fuertemente sus pasivos. En base a datos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), las empresas recompraron más de u$s 300 millones en lo que va del año. Principalmente son bonos que vencen en el corto y el mediano plazo, emitidos en dólares. Si bien el ritmo de recompra es menor que en el primer trimestre, cuando las expectativas de devaluación eran más fuertes y la caídas de los títulos se magnificaban por la crisis, las compañías siguen aprovechando los precios baratos que tienen los bonos para rescatarlos.

Financieramente, incluso, es una buena estrategia: pagan hoy a un valor menor lo que tendrían que cancelar (más caro) en el futuro. “Si fuera el Chief Financial Officer (CFO) de una compañía (o sea el gerente financiero), no dudaría en recomendar salir al mercado a comprar títulos propios. Es el mejor uso que las empresas pueden darle a sus fondos, más en un contexto donde los proyectos de inversión están cajoneados. Recomprar títulos a estos precios otorga una ganancia interesante. Tomado como inversión, el retorno es elevado”, explicaba un asesor de empresas.

Las compañías que más están comprando sus bonos en la plaza son Telecom (78 millones de euros), Banco Macro (u$s 54,5 millones), Transener (u$s 53 millones), Edenor (u$s 30 millones) y Banco Hipotecario (u$s 26 millones). Buscan reducir los vencimientos entre el 2012 y el 2017.

A la par de bajar sus pasivos, varias compañías están intentando salir al mercado a emitir obligaciones negociables (ON). El proceso de desendeudamiento se produce ya que rescatan títulos en dólares y, en caso de buscan fondos, piden en pesos. El caso más palpable es Edenor. Redujo deuda en moneda dura que vence en 2016 (y que tiene un rendimiento del 20%), mientras que consiguió –a inicios de mayo– $ 75 millones. El 50% de esa emisión fue adquirida por la ANSeS, un jugador imprescindible en el mercado corporativo.

“Otras compañías pueden llegar a implementar esta estrategia de pedir pesos y cancelar dólares. Ya que el mercado está un poco más receptivo a prestar. Si las emisiones no son demasiado importantes en cuanto al monto, las compañía de seguros, los Fondos Comunes de Inversión y los bancos pueden cubrir la demanda”, decían desde una entidad privada que asesora a empresas.

Más allá del efecto financiero, los empresarios –en medio de las dudas acerca de la capacidad de pago del país– buscan llevar tranquilidad a los inversores y demostrar que pueden hacer frente a sus deudas. Es más, adelantan los pagos y rescatan bonos que circulan en la plaza. Además, compañías como Macro, Edenor, Pampa Energía o Patagonia recompraron acciones para sostener los precios de los papeles. En este caso, la idea era dar la señal de que “defienden” el valor de la empresa en el mercado.

Los rendimientos de los bonos corporativos, si bien ajustaron debido al mayor apetito por los activos de riesgo, aún son elevados. Según los cálculos de Puente Hermanos, existe una notable diferencia entre la deuda performing y la reestructurada. Aquellos que hicieron buena letra, ostentan tasas del 7% para emisiones con vencimiento en 2012 mientras que aquellos títulos surgidos de operaciones de canje pagan más del 20%.

Fuente: www.cronista.com