Las utilidades del Banco Central evitaron en junio el déficit fiscal

martes, 21 de julio de 2009

La transferencia compensó un fuerte desfase entre los ingresos impositivos y el gasto público

La contabilización de transferencias de utilidades del Banco Central por $ 3000 millones permitió salvar un fuerte desfase que tuvo el fisco en el pasado mes electoral, entre los ingresos provenientes de impuestos y cargas sociales y los gastos corrientes. Con respecto a un año atrás, se incrementaron significativamente los traspasos de fondos a provincias y municipios, a la vez que impactó el alza de salarios en el sector público. Así, y según anunció ayer el ministro de Economía, Amado Boudou, las cuentas cerraron con un superávit primario (antes del pago de deuda) de $ 909,8 millones en el mes, una cifra 66% inferior a la de un año atrás. Cuando se considera el pago de intereses de deuda, el signo cambia: el resultado financiero dio un preocupante déficit de 1640,2 millones, contra un superávit de 1258,5 millones en 2008.

El primer semestre del año arrojó un superávit primario de $ 7167,8 millones, contra los 20.309,5 millones de igual período del año pasado. El monto actual muestra un derrumbe del 65%, lo que equivale a decir que el resultado es de un tercio en comparación con el logrado en 2008.

Con respecto a junio del año pasado, los ingresos crecieron un 26% y llegaron a $ 24.044 millones. Los egresos aumentaron en mayor medida, en un 38%, y totalizaron en el mes $ 22.004,3 millones. Entre los ingresos, los impuestos recaudados tuvieron un alza del 9,9% interanual, en tanto que las rentas de la propiedad crecieron un 180%. El rubro principal de este ítem fueron las utilidades del Banco Central.

Sobre este último punto, surgen desde ya algunas dudas. "Todavía no se publicó el balance del Banco Central, y habría que ver si esas utilidades son genuinas o si son producto de las diferencias por tipo de cambio", evaluó el economista Nicolás Bridger, de la consultora Prefinex. Si se diera la segunda opción, podría no mantenerse esa supuesta ganancia en función de las variaciones del tipo de cambio, según advirtió otro analista.

Consultado sobre cuál será la estrategia para mantener un superávit, Boudou dijo anoche que se busca el regreso a los mercados voluntarios de crédito y que se hará un uso "más eficiente" de los recursos del sector público, aunque recordó que este Gobierno no es afecto a "una política de ajustes". También afirmó que se aceptará la cuota de US$ 2500 millones que le corresponde a la Argentina por derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero dijo que aún está en análisis qué destino se les dará a esos recursos.

Más obras públicas

Según detalló el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, gran parte del incremento interanual de los egresos se debió a transferencias de capital para el desarrollo de obras públicas en las provincias, como viviendas e infraestructura. También mencionó que la inversión real directa creció un 103,8% y destacó el peso de las mayores transferencias al sector privado -como las compensaciones al transporte- y el incremento de pagos tanto en salarios públicos como en los haberes jubilatorios. Según Economía, el Gobierno demostró con esas erogaciones estar al frente de un Estado activo frente a la crisis, que defiende "la producción y el trabajo de los ciudadanos".

Bridger analizó que si el objetivo es mantener el superávit, el Gobierno debería recurrir, como herramienta ineludible, al ajuste del gasto, porque la presión fiscal está en niveles récord. "Lo ideal sería poder acceder a un financiamiento, pero si por una cuestión ideológica se resisten a ir al FMI, queda la opción de los mercados voluntarios, a los que hoy el país no tiene acceso", dijo el economista.

Fuente: www.lanacion.com.ar