Líderes del G8 más el G5 acordaron no devaluar sus monedas

viernes, 10 de julio de 2009

También coincidieron en promover un sistema financiero internacional estable, según surge del borrador con las conclusiones de la cumbre

Los líderes del G-8 -Canadá, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Japón, Estados Unidos y Rusia- más el G-5 -Brasil, India, China, México, Sudáfrica y Egipto- acordaron abstenerse de aplicar devaluaciones de sus divisas nacionales para conseguir ventajas competitivas y fomentar las exportaciones, al tiempo que coincidieron en promover un sistema financiero internacional estable, según recoge el borrador con las conclusiones de la cumbre.

''Nos abstendremos de hacer devaluaciones competitivas de nuestras divisas y promoveremos un sistema monetario internacional estable y en buen funcionamiento'', dijeron los líderes en un borrador de acuerdo denominado ''Estimulando la agenda global'', según informa la agencia AP.

Precisamente, los expertos recuerdan que una de las razones que se citan con frecuencia sobre la duración de la Gran Depresión fue que muchos países tomaron decisiones unilateralmente con el objetivo de protegerse mediante la devaluación de sus monedas.

Algunos expertos han expresado sus temores de que algunos países recurran a la devaluación de sus divisas con el objetivo de estimular sus exportaciones. Precisamente este año, la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, acusó a Gran Bretaña de conseguir ventajas al dejar que la libra cayera drásticamente frente el euro. Hace tan sólo una semana, Lagarde habló de la necesidad de una mayor estabilidad de las principales monedas.

Aunque el dólar no aparece mencionado en el borrador de declaración, su futuro como la divisa de reserva mundial se ha convertido en tema de debate en los últimos meses y previsiblemente seguirá centrando el debate en los próximos meses.

Tanto China, como Rusia y la India han expresado su deseo de que haya cambios en el sistema monetario internacional, aunque no han impulsado con vigor esos cambios, ante los temores a una abrupta caída del dólar y el consiguiente derrumbe de sus inversiones en esa divisa.

Además, un dólar débil podría tener un efecto negativo sobre el crecimiento global si introduce incertidumbre en los mercados financieros, y acrecentaría el valor de algunas materias primas, como el petróleo, que se cotiza en dólares.

Fuente: www.infobaeprofesional.com