En junio, el crédito creció por encima de $ 1.000 millones por primera vez en 8 meses

viernes, 10 de julio de 2009

Pese a la leve mejora, el crédito al sector privado continúa estancado. El acceso mejoró en la previa de las elecciones, pero las ofertas de los bancos vencen a fines de este mes

Según datos del Banco Central (BCRA), el crédito al sector privado en moneda local, volvió a crecer en junio por encima de los $1.000 millones por primera vez desde el tercer trimestre de 2008. Así lo detalló la entidad oficial en el seguimiento del programa monetario del segundo trimestre del año. Puntualmente, el stock de préstamos a este sector se ubicó al 26 de junio–último dato disponible en el BCRA– en los $ 113.301 millones, contra los $ 112.242 millones registrados a principios de mes. De esta manera, el total de créditos mostró un avance de $ 1.059 millones.

No obstante, si bien las cifras denotan crecimiento, lo cierto es que el crédito está estancado. Por un lado, las condiciones del lado de la oferta se endurecieron desde que se desató la crisis subprime en Estados Unidos. Las tasas volaron y aunque desde principios de 2009 hubo un ajuste sobre los costos, siguen siendo intereses caros de afrontar. Para un préstamo personal a un año, por ejemplo, en algunos casos los clientes deben enfrentarse con tasas que superan el 30% anual. En otro tipo de préstamos, sumado a encarecimiento de los costos, desapareció el financiamiento a tasa fija.

Sin embargo, también hay restricciones del lado de la demanda. El público no está demandado endeudamiento, ante la incertidumbre y el empeoramiento de la actividad económica. En rigor, la incobrabilidad ya es moneda corriente en los bancos. Los números son contundentes, aunque todavía no son alarmantes. La morosidad para las familias creció 40% el último ano y se ubicó en marzo pasado en un nivel de 5,9%.

Así y todo, con medidas más polémicas que otras, desde el Gobierno de Cristina intentan de alguna manera aceitar la oferta de crédito de los bancos. Hace unas semanas, por caso, un grupo de entidades financieras –con cierta presión oficial– resolvió bajar las tasas por los intereses para las líneas dirigidas a las Pymes. Los niveles resultaron atractivos. Las entidades están ofreciendo una tasa fija de 14% a doce meses de plazo para financiar capital de trabajo. No obstante, el mejor acceso durará poco. Estos planes, así como los de cuota cero interés para las tarjetas, tienen vigencia hasta el 31 de julio. Las dudas surgen entonces en el mercado. Muchos apuntan a que todas las decisiones que se tomaron en torno al financiamiento hace no más de dos meses obedecen a las típicas medidas que se toman en campaña electoral. En esta línea, están los que cuestionan también la vigencia de la flamante línea de crédito hipotecario lanzado a fines de mayo.

Fuente:www.cronista.com