Redrado le pagará menos a los bancos por sus depósitos de cortísimo plazo

miércoles, 08 de julio de 2009

Al ofrecer menos retorno por el dinero que está “estacionado” en la entidad, se busca reanimar el crédito. El efecto inmediato podría ser un traspaso a Lebac, que rinden más pero a más largo plazo

El Banco Central (BCRA) informó a las entidades financieras un reacomodamiento de las tasas de interés tanto de los préstamos como de las colocaciones de cortísimo plazo –conocidos en la jerga como pases pasivos y activos– que el sector opera con la autoridad monetaria. Estos instrumentos son utilizados para administrar el exceso de liquidez de las entidades bancarias.

La medida, según explicaron desde la entidad dirigida por Martín Redrado, busca dinamizar el crédito. De esta manera, según el comunicado, el interés de los pases pasivos y activos de 1 y 7 día se redujo en 50 puntos básicos y se eliminaron los plazos de operaciones a 14, 21 y 28 días, que se habían establecido transitoriamente en el pasado año.

Así, la tasa de los préstamos que los bancos hacen con el Central a 1 día, por caso, pasó de 10,5% a 10%. Claro, que una reducción de 0,5% no es incentivo suficiente para que las entidades bancarias vuelvan a prestar. No obstante, según reconoció una alta fuente del organismo, “no se trata de una ecuación directa, pero a partir de la respuesta que tengamos del sector podríamos ir reduciendo paulatinamente más estas tasas”. El esquema que se busca es que las entidades utilicen ese dinero, al rendir menos, de alguna otra manera.

Sin embargo, es cierto que el atractivo de este tipo de préstamos al Central no se centra en el rendimiento, ya que para los bancos resulta un negocio muchísimo más rentable prestar a sus clientes. Lo interesante pasa por la casi instantánea disponibilidad del dinero. Es en este otro punto que la reducción de tasas tendría sus efectos más directos y también más favorables para el BCRA. Y es que tener canalizado el exceso de liquidez de las entidades en gran medida en colocaciones a muy corto plazo podría llegar a ser un arma de doble filo ante cualquier imprevisto. “Nos conviene tener una renovación de nuestros pasivos más distribuidos en el tiempo. Tener todo concentrado en pases de muy corto plazo no es la mejor manera de administrar el exceso de liquidez de oferta monetaria”, admitió la fuente del BCRA.

En esta línea, las Lebacs, por ejemplo, son otro instrumento que ofrece el Central para canalizar esos pesos sobrantes, aunque a un plazo más largo. “ Las Lebac, por ejemplo, también son líquidas, pero no es lo mismo no renovar un instrumento por $2.000 millones a 30 días, que la misma cantidad o más a 1 o 7 días”, advirtieron en el Central. En rigor, las tasas de Lebac y Nobac se mantuvieron estables.

La estrategia pasa entonces también por regular la cantidad de dinero más a largo plazo, porque los bancos al prestarle a la autoridad monetaria tienen menos pesos para por ejemplo correr hacia el dólar.

A partir de la crisis, que retrajo tanto la demanda como la oferta de crédito en el sistema, los bancos se vieron dotados de una abultada liquidez, impedidos de colocarla al sector privado. a partir de entonces se utilizaron mecanicismos desde el Central para canalizar ese exceso de recursos ociosos, elevando la tasas de este tipo de operaciones. El stock de pases pasivos llega actualmente a $ 17.000 millones, un récord histórico.

Fuente: www.cronista.com