El resultado de las elecciones le quitó fuerza a las expectativas de devaluación

martes, 07 de julio de 2009

Los comicios le quitaron presión al mercado cambiario, y hoy se espera que el tipo de cambio suba casi un 20% a un año, un poco menos que el 26% anterior al 28 de junio.

El mercado de futuros se descomprimió un poco después de que cerraron los comicios. Cedió la presión sobre el tipo de cambio y las expectativas de devaluación se debilitaron, pero eso no significa que hayan perdido robustez.

La semana anterior a las elecciones se negociaban contratos de futuros que esperaban una devaluación del orden del 26% a un año. Hoy las expectativas bajaron al 19,4%, pero aún permanecen altas.

Tal descenso de las expectativas determina que el tipo de cambio de las operaciones negociadas para fin de 2009 arroje una caída de unos 50 centavos frente a los casi $5 por dólar que se transaban en marzo pasado, hasta los $4,55. Pero aún unos escalones más abajo, la curva tiende a ubicarse en un nivel casi siete veces superior al de hace dos años atrás.

Esto refleja que "todavía persisten restricciones, tanto locales como foráneas, que alejan las expectativas sobre una recuperación de la holgura en el mercado de divisas”, dice el último informe de la consultora Finsoport.

Razones de la descompresión

Este nuevo comportamiento de las expectativas está dado, según explicó la consultora Econviews, en “la retracción del kirchnerismo de la arena política”, lo que “traería mayor confianza sobre la seguridad jurídica y previsibilidad del país, sobre todo en el mediano plazo”.

En su último informe, agregó la “serenidad y legitimidad” con que transcurrieron las elecciones que “también habría contribuido a generar una visión más esperanzadora y conciliadora sobre la democracia y el Estado, que propicia un mejor clima de negocios”.

“En el exterior no ven un gran riesgo de devaluación por la pérdida de poder del gobierno para tomar medidas antimercado que puedan complicarles la gobernabilidad”, dijo el economista de la consultora, Juan Manuel O´Donnell.

En la primera semana de julio, los contratos a futuro a doce meses se negociaron 20 centavos por debajo de los cerrados el viernes anterior a los comicios, cuando se llegó a pactar $4,74 por dólar.

Ya antes del 28 de junio, el contexto internacional le estaba dando una mano a la economía argentina. Finsoport agregó que los mercados están avizorando un panorama más favorable en materia de precios de las commodities, respecto al que se advertía hace unos meses atrás, que mejora el nivel de exportaciones.

En tanto, el debilitamiento de más del 10% del dólar desde marzo pasado en los mercados internacionales facilita también el proceso de recuperación del frente externo argentino.

Las dudas que persisten

Aunque el viento sople a favor, una tasa de devaluación esperada de casi un 20% es alta si se tiene en cuenta que hace dos años atrás era cercana a un 3 por ciento.

En el medio estalló la crisis financiera internacional, el conflicto entre el gobierno y el campo y la estatización de las jubilaciones privadas, y la tasa de devaluación llegó al 45 por ciento.

Hoy en día, a pesar de las buenas perspectivas que dejaron los resultados electorales, todavía falta un largo trecho para llegar al 2011”, sostuvo Econviews, y estimó que “hay lugar para la incertidumbre, especialmente porque es necesario hacer un ajuste fiscal que implica costos políticos, es necesario buscar una solución para el INDEC y el país sigue sin acceso al crédito”.

Las mayores preocupaciones surgen de las cuentas fiscales por el alto gasto público y del hecho de que la Argentina todavía no tiene acceso a los mercados de crédito voluntarios, lo que no le permite afrontar con flexibilidad las necesidades de financiamiento.

Mercado local y NDF

Estas altas expectativas de devaluación se reflejan en el mercado extrabursátil, donde se pactan los NDF, que son foward bilaterales que se cierran en el exterior, donde el banco o empresa opera por cuenta propia con una contraparte, quien pone el precio.

Aquellos que buscan cubrir sus flujos en pesos en el mercado de futuros bursátil local se dirigen al Mercado Electrónico de Rosario (Rofex) y al Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde se pactan coberturas de tipo de cambio a través de contratos standard, a fechas establecidas y por montos fijos, y con una garantía del 11% promedio.

Como reflejo del clima preelectoral, el costo de cobertura de corto plazo en el Rofex aumentó entre 2 y 5 puntos porcentuales, hasta casi el 14%. Ya la semana posterior, las tasas bajaron hasta converger a los niveles de los meses previos, del 12 por ciento.

El riesgo de incumplimiento de los NDF es mayor, por eso la tasa implícita que ofrecen estos contratos (que surge de comparar el precio de los futuros con el tipo de cambio de contado) es casi dos veces superior a la del mercado bursátil (20 versus 11,2 por ciento).

Las altas expectativas de devaluación que se plasman en los NDF no se traducen en altos valores de dólar en los contratos de futuros que se negocian localmente.

Las intervenciones del Banco Central les ponen un pie encima para bajar esas expectativas. Para dentro de un año, el viernes se negoció un dólar de $4,44. Sin embargo, la diferencia entre lo que ofrecen en el exterior y en el Rofex se achicó una tercera parte.

Aunque el mercado local no prometa altos valores para la divisa estadounidense, la necesidad de cobertura en los días previos a las elecciones hizo que durante el último mes, el Rofex exhibiera un récord histórico de volumen de negociado, al operar más de u$s5.200 millones.

“Por lo general, el mercado presenta mayores volúmenes de negocios en etapas de incertidumbre, como es un proceso preelectoral, ya que las necesidades de cobertura por parte de los participantes son mayores. Durante última semana, ya en etapa postelectoral, los volúmenes negociados siguen siendo muy altos superando los 1.000 millones de dólares (semanales)”, informó Juan Battaglia, analista del Rofex.

Fuente: www.infobaeprofesional.com