Tras la mayor suba en 7 años, el boom de la deuda emergente estaría por pincharse

jueves, 02 de julio de 2009

Producto de la menor aversión al riesgo, la brecha entre los títulos de los países en desarrollo y los del Tesoro de Estados Unidos se redujo en el primer semestre a sólo 4,45 puntos porcentuales

Todo lo bueno que hoy ven los emergentes, dicen, durará poco. La notable reducción que se percibió a nivel global en la aversión al riesgo, durante los últimos meses, dio a los bonos de estos países su mayor impulso en siete años, y recortó sus rendimientos deuda hasta niveles mínimos desde 2003 hasta hoy. Pero el mercado presume, así y todo, que esta buena racha estaría cerca de agotarse, a pesar de que vean muy remoto, a la vez, un nuevo desplome.

Los bonos de los países en desarrollo mostraron en el segundo trimestre de este año una ganancia de 10,2%, que no registra antecedentes desde el 2002; y un avance, en el primer semestre, del 13,8%. Esa evolución fue el efecto del atractivo que generaron en la renta fija emergente los planes gubernamentales de estímulo, la reducción de las tasas de interés y los u$s 750.000 millones que prometió el Fondo Monetario Internacional (FMI) a los países con dificultades por la caída en la actividad global.

Según el JP Morgan, la escalada causó que el diferencial de los bonos de mercados emergentes sobre la deuda del Tesoro estadounidense se estrechara 2,45 puntos porcentuales, desde el 31 de diciembre hasta hoy, a un diferencial de 4,45 puntos porcentuales. Se trata de la mayor contracción desde 2003, que dejó los mejores ejemplos en Ucrania, donde el diferencial se contrajo más de la mitad (a 11,68 puntos porcentuales), entre el 10 de marzo y el 28 de mayo; en Pakistán, con una brecha que pasó de 21,12 a 10,39 puntos; y en Ecuador, donde esa reducción fue de 20,37 puntos porcentuales. Los bonos emitidos por Pakistán y Ucrania lideraron el impulso comprador en el primer semestre, cuando se moderaron los temores a nuevos defaults después de que los países se aseguraran financiación del FMI.

Con todo, los analistas advierten que el avance está quedando debilitado. Sobre todo luego de que, la semana pasada, el Banco Mundial revisara sus previsiones de contracción económica mundial para 2009, de 1,7% a 2,9%: un escenario de este tipo, dicen, dañará indefectiblemente la demanda de las exportaciones de materias primas de los países en desarrollo.

“Es difícil entusiasmarse con una recuperación en V. Los bonos de mercados emergentes probablemente queden confinados en un rango cercano a sus actuales niveles”, explicó a la agencia Bloomberg la estratega en deuda latinoamericana de RBS Securities, Siobhan Morden.

Un agravamiento de la desaceleración económica en Rusia y la especulación sobre una posible devaluación cambiaria en Letonia se sumaron a los indicios de que podrían faltar meses para la recuperación. Para el BM, el PIB de Rusia caerá 7,5% este año, y para Standard & Poors, la economía de Letonia se contraerá un 16% en 2009 y el desempleo allí superará el 20%, alentando las preocupaciones sobre una devaluación.

Los países emergentes y las empresas vendieron más de u$s 77.000 millones en bonos internacionales en el primer semestre, el mayor volumen en dos años: entre estos, Colombia captó u$s 2.000 millones, Abu Dhabi vendió u$s 3.000 millones y la rusa OAO Gazprom emitió u$s 2.250 millones. “Las ventas de deuda alcanzarán los u$s 115.000 millones para fines de año porque los gobiernos están impulsando el endeudamiento para financiar los planes de estímulo y cubrir el déficit presupuestario”, estimó el responsable de análisis de mercados emergentes en RBC Capital Markets, Nick Chamie.

Fuente: El Cronista