El dólar "del Día D" mostró una de sus mejores caras

martes, 30 de junio de 2009

El mercado minorista operó con calma. La punta vendedora bajó un centavo, impulsada por el segmento mayorista. También cayeron los futuros

El dólar del “día D" o "después” reaccionó en baja. Se terminaron las especulaciones, las encuestas quedaron de lado, hoy los mercados abrieron con los resultados puestos y sólo estaba por verse la lectura que los mismos le daban a los números finales. Y fueron positivos.

Una vez conocido el resultado electoral del domingo, la divisa estadounidense mostró una de sus caras más optimistas, ya que a lo largo de toda la jornada se registró una marcada descompresión de la demanda, que llevó a la baja de los precios, tanto en el segmento minorista – formal e informal – como en el mayorista y el mercado de futuros.

Buena parte de esta reacción puede justificarse con el accionar del Banco Central, entidad que para el conjunto de los operadores tiene el poder de fuego suficiente para manejar a su total discreción el mercado. Pero a ello debe sumarse un factor adicional: su presidente, Martín Redrado, ha pasado todo el proceso electoral y su definición totalmente al margen de la contienda, lo cual le da un elevado margen de maniobra.

De esta forma, el mercado parece haber dado por concluida aquella especulación que durante varias semanas fue uno de los temores que más sobrevoló la campaña electoral: lo que podría suceder “el día después”. El ranking de posibles cataclismos era encabezado por una inminente devaluación, que fue lo que alentó que la demanda aumentara más del 30% en la semana previa a los comicios.

Un temor que, inicialmente, parece haber perdido peso. Así por lo menos lo indica lo ocurrido el primer día post electoral. "La alternativa no es una devaluación. Hay que defender el valor del peso con una mayor tasa de interés, atractiva como en el caso de Brasil", explicó Rodolfo Rossi, ex presidente del Banco Central.

Hacia el final de la rueda del lunes el dólar minorista aceleró la baja que mostraba desde el mediodía y terminó en 3,77 pesos para la compra y en 3,80 pesos para la venta, un centavo (0,25 por ciento) por debajo del cierre del viernes, tras la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas.

Arturo Piano, gerente del banco que lleva su apellido, dijo que en las primeras horas de operaciones “se desplomo la demanda de billetes en relación a las últimas tres semanas”. “Estuvo todo tranquilo. Hay bastante expectativa favorable pero expectativas al fin en el mercado”, precisó.

En el segmento mayorista que negocia por el Siopel el "billete" físico entre bancos también resignó 0,25 por ciento hasta 3,790 pesos, en tanto el tipo transferencia recortó 0,2 por ciento a 3,789 pesos.

Por su parte, en el MEC tipos "hoy puesto" y "normal puesto" coincidieron en 3,790 pesos, reflejando bajas de 0,2 y 0,25 por ciento en cada caso.

“El dólar, el termómetro más mirado por analistas y público en general sufrió una baja de más de un centavo respecto a lo operado al cierre de la jornada del viernes último”, explicó Carlos Risso, de Notibancos.com.

Cabe apuntar que la rueda rápidamente se posicionó con tono agresivamente vendedor, llevado por liquidaciones de bancos privados operando órdenes de los exportadores y posiciones propias. “Fue el primer síntoma de un análisis positivo sobre los resultados de los comicios de ayer”, agregó Risso.

En este contexto, la presencia del BCRA en una jornada de casi 380 millones de dólares operados fue prácticamente nula. “No influenció en nada para la baja de la divisa americana, que tomó ese recorrido por la propia dinámica de la oferta y la demanda y tampoco le puso un piso a la caída como suele hacerlo habitualmente en circunstancias similares”, concluyó el analista de Notibancos.com

También mostró flojedad el “dólar azul”, que es el que se pacta sin intervención del Banco Central y para el que no se pide DNI del comprador. El billete cotizaba la última semana por encima de los $3,90 y el lunes cerró a $3,87. Por el lado de los futuros, el Rofex operó con sensibles bajas en todos los plazos.

Las mayores bajas se observan en el corto plazo, ya que los valores cerrados para los negocios concertados a fin de agosto y septiembre cayeron un centavo y medio, que en términos porcentuales equivales a una merma del 0,4 por ciento frente a los niveles del viernes.

Este movimiento de alguna manera confirma lo expresado por los analistas consultados por iProfesional.com, que daban por descartado que la moneda local se deprecie en forma dramática en los próximos días.

Es más, para la mayoría la depreciación irá en sintonía con los números de inflación. Esto arrojaría un escenario con menor presión compradora de dólares y expectativas de tipo de cambio en $ 4,20 $ 4,30 para fin de año.

Lo que hizo el Banco Central el lunes, ¿Será este un cambio de estrategia? No se sabe. Lo único concreto es que la autoridad monetaria simplemente dejó correr la primera rueda de un mercado que abría con muchas interrogantes, sin sentirse obligado a intervenir.

Fuente: www.infobaeprofesional.com