Congresistas de Estados Unidos temen darle más poderes a la Fed

miércoles, 24 de junio de 2009

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, enfrenta desafíos en varios frentes.

Las presiones del mercado sobre la estrategia de la Fed coinciden con la intranquilidad parlamentaria con respecto a las propuestas para darle al banco central estadounidense nuevos poderes relacionados con el riesgo sistémico, y con los cuestionamientos sobre el papel del presidente de la Reserva en la operación Bank of America-Merrill Lynch.

Su capacidad para navegar con seguridad en estas aguas turbulentas podría determinar si tiene asegurado o no un segundo período al frente de la Fed. El actual expira en enero.

Bernanke es muy alabado por su respuesta agresiva ante la crisis. Jack Welch, ex CEO de General Electric, dijo la semana pasada que es “un héroe nacional”. Y Abbey Cohen, estratega de Goldman Sachs, opinó que es un “presidente de la Fed extraordinariamente efectivo”.

Pero los críticos ponen en duda que la Fed pueda salir de la crisis sin causar inflación. Además, el uso expansivo de los poderes de la Reserva han generado inquietud en el Congreso. Y el presidente Barack Obama tiene una alternativa con credibilidad para el cargo de presidente de la Fed en Lawrence Summers, director del Consejo Nacional Económico.

El desafío más inmediato para Bernanke es la necesidad de zanjar las diferencias dentro del Comité Federal de Mercados Abiertos en la reunión que culmina hoy.

Además, mañana debe comparecer ante la Comisión de la Cámara de Representantes que investiga el takeover de Merrill Lynch por parte de Bank of America. Algunos legisladores republicanos siguen pensando que los funcionarios presionaron de manera indebida a BofA para que completara la operación. Textos de mails filtrados a la prensa revelan que Bernanke estuvo personalmente involucrado en esta historia.

Sin embargo, los mensajes del propio presidente de la Fed no muestran que haya amenazado nunca con desplazar a Ken Lewis, CEO del BofA, y el propio Bernanke asegura que alentó la operación pensando en el interés de BofA, Merrill y del sistema en su conjunto.

En las próximas semanas, Bernanke tendrá que decidir hasta qué punto debería preocuparse por tranquilizar a los que se preocupan porque la Reserva tenga mayores poderes.

En realidad, él mismo considera que los nuevos poderes son exagerados y se esfuerza por dejar en claro que la entidad que dirige no está interesada en una lucha por el poder.

Pero tendrá que moverse con prudencia ya que a algunos funcionarios de la Fed les preocupa que la nueva legislación pueda terminar dañando la independencia del banco central.

Fuente: www.cronista.com