Mercados alterados no ven el final de la recesión y se refugian en el dólar

martes, 16 de junio de 2009

Indicadores macro en EE.UU. siguen sin convencer y los inversores desarman posiciones de acciones y materias primas para refugiarse en los bonos del Tesoro de EE.UU.

El mundo financiero sigue sin convencerse de la (hasta ahora) ilusión de recuperación global. Los datos macro, que antes impulsaban a los mercados, ahora no alcanzan. Los especialistas ya no se conforman con indicadores “no tan malos” y necesitan que el rebote se verifique en los números. Ante la ausencia de estos, es que los índices bursátiles muestran, como ayer, caídas generalizadas. En Wall Street se vieron mermas superiores al 2%, en Europa las pérdidas llegaron al 3,5%, en Asia al 2%, mientras que en América Latina, Brasil y México cayeron 2,85% y 2,20% respectivamente. El temor a que la recesión no haya terminado impulsó al valor del dólar (cayeron los metales), deprimiendo al petróleo y al resto de las commodities. Por todo esto, el MSCI World Index (índice de bolsas mundiales que sondea la performance de 23 plazas desarrolladas) tuvo su peor caída en dos meses.

“No está clara la trayectoria de que nos estemos moviendo fuera del ámbito recesivo”, le dijo a Bloomberg Wayne Wicker. de Vantagepoint Funds en Washington. “Dado lo que pasó en el último año y medio, hay mucha gente que no cree que este nivel de mercado sea sustentable”, agregó el especialista.

En Europa, el Dow Jones Stoxx 600 perdió 2,5% después de que los ministros de finanzas del Grupo de los Ocho, que se encontraron en Italia durante el fin de semana, hablaran de planes de contingencia para contener el déficit presupuestario y los inversores se empezaran a preocupar por la inflación.

Bendita volatilidad

Otro indicador del naciente malhumor en los mercados es el índice VIX, que mide la volatilidad (pánico) de las acciones de Estados Unidos. Este saltó a un nivel máximo desde el 20 de abril debido a que los datos sobre manufacturas en el estado de Nueva York se contrajeron en junio a un ritmo más severo que lo pronosticado. “Me parece que las (acciones) que más bajan son las que más han subido. Recientemente, han habido movidas enormes tanto en la bolsa como en las materias primas”, le dijo a Reuters Eric Kuby, presidente de inversiones de North Star Investment.

“Mucha gente ha tenido buenas ganancias y si se terminó el negocio, quieren salirse. Claro que eso podría cambiar mañana”, añadió. “Estamos viendo preocupación en los mercados con respecto hacia dónde vamos de ahora en más. Todavía estamos en recesión y todavía estamos perdiendo puestos de trabajo. La economía está golpeada”, señaló a Bloomberg James Gaul, de Boston Advisors LLC.

El amigo ruso

Todo ayudó. Pero uno de los que más hizo para sentenciar el recorte de los precios fue el ministro de Finanzas de Rusia, Alexei Kudrin, quien apuntó con el dedo al dólar y dijo que “está en buena forma”. A la vez, reafirmó que no hay riesgo de que países como el suyo y resto del conglomerado llamado BRIC (Brasil, India y China) busquen una moneda substituta como reserva de valor. Esto impulsó no sólo al billete estadounidense sino también a los bonos del Tesoro. La suba de ayer fue la tercera consecutiva, la mejor racha en un mes para la deuda de EE.UU.. Además, el declive de las acciones y las materias primas hace el famoso efecto “flight to quality” hacia los bonos del Tesoro. “Hay un montón de gente afuera diciendo que necesitamos un respiro en la plaza de acciones”, dijo a Reuters David Dietze, estratega de inversión en Point View. “La gente está viendo a los bonos con una postura más atractiva”, dijo William Bellamy, director de renta fija con Thompson, Siegel & Walmsley en Virginia.

Fuente: www.cronista.com