El Congreso acusó a Bernanke de amenazas e intimidación

viernes, 12 de junio de 2009

Los legisladores citarán a Bernanke y a Paulson por haberle puesto “un revólver en la cabeza” al Bank of America. El CEO de la entidad argumentó que fue todo con “buena intención”

Legisladores estadounidenses acusaron ayer al Departamento del Tesoro y a la Reserva Federal (Fed) de usar amenazas e intimidación para obligar al Bank of America a adquirir Merrill Lynch, una acusación que fue rechazada por el presidente ejecutivo de Bank of America, Ken Lewis.

Los republicanos acusaron al presidente de la Fed, Ben Bernanke, y al ex secretario del Tesoro Henry Paulson de “poner un revólver en la cabeza” de Lewis para cerrar el acuerdo. Tanto Bernanke como Paulson deberán comparecer ante la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes.

En esta línea, el representante demócrata Elijah Cummings destacó que Lewis había dicho a su directorio que la Fed y el Tesoro removerían al directorio y a la gerencia del banco si no concretaban la compra de Merrill Lynch, pese a las crecientes pérdidas del banco de inversión. “Si eso no es una amenaza, no sé qué es”, dijo Cummings.

Lewis, el único testigo en la audiencia, admitió después de repetidos cuestionamientos que sí hubo presiones, pero no se atrevió a calificar la postura de Bernanke y Paulson como un improperio o una amenaza indebida.

Sólo sé que no sé nada

El alto ejecutivo, quien respondió brevemente y sonrió en algunos pasajes del interrogatorio, sostuvo que Bernanke y Paulson nunca le pidieron que mantuviera en secreto información que el banco quería revelar a los accionistas.

“Diría que ellos asesoraron fuertemente y hablaron en términos fuertes, pero creo que fue con buena intención”, sostuvo y aseguró que la presión no fue impropia. “Se dio en el contexto de lo que ellos pensaban que era lo mejor para Bank of America y el sistema financiero”, añadió.

La comisión examina el rol del gobierno federal en la compra de Merrill Lynch del 1 de enero y los u$s 20.000 millones adicionales de dinero de los contribuyentes que se entregaron a Bank of America ese mes.

Fuente: www.cronista.com