Bernanke quiere a una ex Enron para hacer lobby

martes, 09 de junio de 2009

Intenta mejorar las relaciones con los legisladores, que quieren más control sobre la Fed. La elegida estuvo a cargo de relaciones públicas de Enron en Washington

La Reserva Federal tiene intenciones de contratar a una cabildera veterana conforme busca contrarrestar el escepticismo del Congreso sobre el creciente poder del banco central en el sistema financiero estadounidense.

Linda Robertson está encargada actualmente de las relaciones gubernamentales, comunitarias y públicas en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore. En Washington, Robertson también dirigió la oficina de relaciones públicas de Enron Corp., la empresa de intermediación energética que quebró en 2002 tras un escándalo contable. Finalmente, se desempeñó como fue asesora de los tres secretarios del Tesoro de la administración Clinton.

Robertson ayudaría a la Fed a conducir sus relaciones con legisladores que buscan un mayor control sobre un banco central que ha utilizado poderes de emergencia para evitar el colapso total de Wall Street.

Si bien a ella no la vincularon al fraude de Enron, es posible que su asociación con la compañía suscite interrogantes, dijeron analistas.

“Algunos miembros del Congreso piensan que se ganan votos atacando a la Fed” después que esta, “innecesaria e imprudentemente, mezcló la política monetaria con la política fiscal”, dijo un ex presidente de la Fed de Saint Louis, William Poole.

“A la Fed le será difícil desenredar lo que se ha hecho”, y necesitará “mantenerse en contacto con miembros del Congreso más frecuentemente”, dijo Poole, ahora becado senior en el Cato Institute de Washington.

Es probable que Robertson empiece en la Fed en julio y que tenga el nombramiento de asesora senior al Consejo de Gobernadores.

Se la tuvo en cuenta para ocupar un alto puesto con Timothy Geither en el Tesoro, pero se topó con las restricciones de la administración Obama en cuanto a contratar cabilderos, dijeron personas familiarizadas con el tema.

Fuente: www.cronista.com